SEGUNDAS PARTES PUEDEN SER BUENAS

La nueva novela de Luis García Jambrina, El manuscrito de nieve, -que aúna Historia y ficción con grandes dosis de intriga al estilo de la novela negra y lo aliña con la utilización de personajes célebres-retoma al protagonista de El manuscrito de piedra, así como muchos de los elementos que en ella aparecían (la Salamanca de finales del S. XV, personajes históricos como la reina, algunos ficticios como sus amigos y colaboradores religiosos -el dominico o golondrino fray Antonio y el franciscano o pardal fray Germán-, la sucesión de cadáveres que van siendo asesinados según unas pautas…); pero también abre la puerta a otros nuevos, como el personaje literario impulsor del género picaresco.

El primero de los homicidios es el de un estudiante con las manos amputadas que un gamberro de la época -luego sabremos que se trata del pícaro Lázaro de Tormes- encuentra en una tinaja en la que se esconde para huir de la ronda de alguaciles a los que poco antes junto a otros había gastado una broma pesada.

El maestroescuela de la Universidad, encargado de administrar justicia en ella, desea resolver el caso para que esta no caiga en desprestigio, y para ello le pide ayuda a Fernando de Rojas, ya bachiller en leyes y a quien se nos describe como el modelo de hombre cultivado renacentista (versado tanto en las letras como en el uso de la espada y con una obra en mente que pretende redactar), que se debate en la duda de si seguir estudiando para acceder al grado de licenciado o dejarse llevar por esa vida aventurera del pesquisidor. Si en el primer libro se vio prácticamente coaccionado a aceptar el caso, ahora no lo rehúsa aunque se queja de los inconvenientes que le pueda traer (los peligros que correrá, el distanciamiento  que se impondrá respecto a Sabela para no involucrarla, etc.). En el fondo, acepta el caso porque siente atracción por investigar.

Conforme va descubriendo datos (por ejemplo, el primer asesinado, Diego de Madrigal, era un jugador de naipes), los vicios apuntan a que el asesino es una especie de ángel exterminador del Mal (hipocresía, ludopatía existiese o no la denominación, traición, rebeldía femenina, etc.). La sucesión de cadáveres remite a un asesino en serie de la peor calaña (por las mutilaciones que los provoca). La intriga, contada con amenidad y con lujo de detalles descriptivos del contexto sociopolítico, encamina hacia una solución que luego se torna falsa.

La investigación de Fernando de Rojas se adentra en la eterna búsqueda de la verdad, que las complejidades del mundo esconde y una vida centrada en el estudio tampoco ayuda a desvelar. Como novela de aprendizaje, su ingenuidad inicial (su desconocimiento del mundo picaresco, de los garitos, de la terminología rufianesca) da pie a una transformación que hace de Rojas, un personaje redondo. Si en la primera novela, descendía a la cueva de Salamanca y debatía con conversos, heterodoxos y delincuentes; en esta “asciende” en una trampa mortal a la torre de las campanas.

La crítica de la sociedad de la época (“la mayoría de los estudiantes viene a Salamanca no para aprender leyes, sino para quebrantarlas”) hunde sus raíces en las antiguas rivalidades nobiliarias y las conspiraciones de los dos bandos (San Benito y Santo Tomé, que ya aparecían en su anterior novela). Personajes históricos de interés son: La docta Lucía de Medrano, la Latina, el maquiavélico arzobispo de Santiago, el futuro santo fray Juan de Sahagún, la reina Isabel la Católica…

¿Y quién mejor que Lázaro de Tormes, por el que el protagonista enseguida siente un interés especial al identificarse con él en cierta medida, para ayudarle a penetrar y moverse por los más bajos fondos?  Al final, incluso, el autor se permite proponer quién escribió el libro del Lazarillo de Tormes…

La lectura se hace amena y agrada leer lo que concierne al contexto histórico, descrito con acierto, de la compleja  transición entre Medievo y Edad Moderna (odio y venganza entre linajes, luchas por el poder, corrupción que no respeta estamentos y que se torna particulamemte grave en el caso de la nobleza y la iglesia, supersticiones que creían que en 1500 llegaría el fin del mundo, etc.). Y no nos hace caer en autoengaños acerca del personaje literario y el autor real de La Celestina, ya que no se escribe la biografía de Rojas, sino que se le traza con tintes realistas para dotarle de vida y, sobre todo, para enmarcarlo en la ciudad en que estudió, en esa época  en que la Universidad salmantina y los Reyes Católicos son fundamentales. La agilidad del estilo, el mestizaje de géneros y la exaltación de valores universales como el de la amistad, el esfuerzo y el estudio o la igualdad nos acercan el personaje central y confirman a Luis García Jambrina como un novelista en toda regla.

OTROS DATOS DE INTERÉS:

*En el blog De la piedra al ebook, se puede leer el primer capítulo de El Manuscrito de nieve (la editorial Alfaguara que colabora en el Programa Territorio Ebook).

La conquista del Territorio Ebook se inicia en el Centro de Desarrollo Sociocultural de la Fundación Germán Sánchez Ruipérez en Peñaranda de Bracamonte (Salamanca)

El 4 de noviembre Jambrina conoció a sus lectores de Territorio Ebook, y ya está en youtube el vídeo del encuentro que grabó Zafra TV Localia:

Vídeo

http://www.territorioebook.net/biblioteca/ebook/galeria.php?t=vid

*Luis García Jambrina presentará en la Feria Internacional del Libro (FIL) ambas novelas. Y anuncia en una entrevista de Rosa Elia Reyes para EL INFORMADOR que desea que en un nuevo título de la serie “el personaje se mueva por Castilla y por lo que se llamaba entonces Las Indias. Que se mueva y resuelva algo fuera”

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3 comentarios

  1. Gonzalodeberceo said,

    diciembre 12, 2010 a 6:32 pm

    Leí el primero y me gustó mucho, excepto el final. No era necesario introducir a Celestina en esa famosa “cueva de Salamanca”. Compraré el segundo porque me gusta leer libros donde los personajes se repiten en distintas historias y, sobre todo, si son de novela negra. No he leído tu entrada completa por si me descubres parte del final.

    • diciembre 12, 2010 a 8:58 pm

      Gracias, Ave Vanora. Gracias, Gonzalodeberceo. Es un placer contar con lectores de vuestro calibre.
      Por otra parte Gonzalo…, creo que puedes leer la entrada hasta el final porque, aunque comento alguna cosilla, no desvelo el final (feliz, por otra parte, como puedes imaginarte…).

  2. Ave canora said,

    diciembre 4, 2010 a 5:33 pm

    Un primo mío acaba de leerla y también le ha gustado, aunque menos que la anterior, quizá porque ya no le resulta tan novedoso el estilo histórico y la trama de intriga junto al peculiar “detective”.
    Hasta la vista


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