BLOGS Y BLUFS, FACEBOOK MEDIANTE

Blog

El otro día me llegó por facebook este enlace: https://www.jennifermd.com/2019/02/crea-blog-resenas.html?m=1&fbclid=IwAR1QIMZbIfFEVQ0hEuvVex8CsbSK-y3WMvHTgTvFU_Krhd3PFf1be4l5obs. Me pareció muy interesante, aunque mi blog vaya por libre y no me ciña a los consejos que ahí leí (será por eso que nunca despegué en términos de visitas). Ya se sabe, en casa del herrero, cuchillo de palo: aprovecho para lucir hermano. Mi hermano mayor colaboró en la creación de lo que hoy se llama Internet, allá por 1989, cuando estaba investigando en el CERN junto a Tim Berner-Lee, y fue la primera persona en hacer una web en España. Una entrevista suya podéis escucharla en: tps://play.cadenaser.com/audio/ser_santander_avivircantabria_20190316_120000_130000/?ssm=whatsapp&fbclid=IwAR1EBWOE96CkVOf-YpWWnTXIjLg-CeoXpBzAMnpk8a0iTuyxjTxUKCWXaJs (a partir del minuto 22 aprox.). Y, si aún no estáis convencidos por desconocimiento de que un español esté entre los pioneros de la Red, podéis acceder al siguiente reportaje: https://web.unican.es/noticias/Paginas/2019/Marzo_2019/primer-servidor-en-la-uc-en-1992.aspx?fbclid=IwAR0UNGeX3FQcR1SNlrWztLRTzFsQg8LRyK1a3pOzK-76dFW8zL1tCJ9_gtQ.

Bueno, a lo que iba, que me distraigo. He llegado gracias a Jennifer Moraz y su entrada Crea un blog de reseñas que funcione a este artículo: http://www.excentrya.es/el-fin-del-marketing-digital/, que me ha parecido muy interesante también y me ha recordado al ensayo de Enric Puig Punyet El Dorado: Una historia crítica de internet, del que cuando tenga tiempo y ganas haré una reseña (o eso creo ahora). El fin del márketing digital me ha resultado muy ameno y estoy totalmente de acuerdo con lo que llama «psicología del cretino», ese papanatismo ligero y ese mirarse el ombligo en que todos caemos alguna vez.

Lástima que ya no tenga edad para estas cosas, y gracias a que no me preocupe de los números y eso de los algoritmos de ventas que ahora se cacarea tanto y apenas entiendo. Si viviera de mis ventas literarias, ya había acrecentado el otro barrio por inanición. Vamos, que yo en mis trece, hablando para mí misma y poco más.

Este blog con solera (unos diez años) y sin casi seguidores me sirve de memoria (como un diario) y para dejar de vez en cuando pildoritas creativas en forma de poemas y microrrelatos u opinión (una forma como otra cualquiera de no perderlas entre papeles que no revisaré). Lo dicho, una solitaria rebelde y friki a la que no le importa demasiado (si supiera, añadiría aquí el emoticono del guiño sonriente) pasar inadvertida.

PARA SABER MÁS:

El enlace de http://www.excentrya.es que he mencionado antes me ha llevado a otros igualmente atractivos. Los dejo aquí por si alguien recala por estos lares y se interesa en los temas:

Y paro ya porque no paro de ir de un artículo a otro sugerido y todos son geniales. Así que en tus manos está entrar en este blog e indagar en sus páginas. Seguro que revoloteando por ellas llegarás a buen puerto.

 

Y LA MÚSICA SIGUE SONANDO. HISTORIAS DE PERSONAS CON DEMENCIA

En Y la música sigue sonando. Historias de personas con demencia,  a través de veintidós historias, seis en la primera parte (titulada Desde el principio hasta el final), ocho en la segunda (Retos como ventanas) y otras ocho en la tercera (El bueno, el malo y el indiferente), el psicólogo clínico Graham Stokes nos transmite recuerdos que nos hacen comprender mejor las vivencias de los cuidadores y de las personas con demencia, a quienes sitúa bien en los domicilios particulares, bien en residencias o en hospitales. No todas las historias llegan igual, pero sí que las hay muy emotivas.

La idea que subyace es que cada persona demente es un ser único cuya personalidad y experiencias primigenias influyen en su comportamiento y en sus relaciones posteriores. Así que, si conocemos su vida y sus necesidades concretas, los cuidados que le prestemos serán probablemente mejores. El libro explica con detenimiento alguna de las técnicas llevadas a cabo y los problemas que surgen en el entorno del paciente, y se complementa con dos anexos: el de la bibliografía para los interesados en profundizar en el tema y un glosario de términos específicos.

La música sigue sonando

Basado en hechos reales, este libro nos habla de personas que se resisten a lo que les está pasando (deben echar mano de una lista pormenorizada de acciones que antes formaban parte de su rutina y hacían sin pensar, o se ponen violentas aparentemente sin ton ni son, etc.). Las diferentes personalidades de los individuos que enferman dan resultados distintos en ellos mismos como pacientes; porque, cuando ya ni recuerdan sus circunstancias, estas siguen contextualizando su vida. Por ejemplo, encontramos algunos que descuidan su aspecto exterior, mientras que otros mantienen cierta arrogante elegancia, y así pasa con todo.

Por otro lado, las instituciones que se hacen cargo de ellos (aunque no por negligencia) no los atienden como deberían, lo que en palabras de Tom Kitwood es una “psicología social maligna“, que describe como la desolación en residencias de dementes a los que no tratan como personas reales sino como seres sin autonomía y con necesidades básicas. El problema no consiste en el abuso ni en el maltrato sino en los cuidados que se prestan sin reflexionar, sin delicadeza y sin sensibilidad. Muchas veces los cuidadores —sobrepasados— se sienten culpables o sienten que la actividad les viene demasiado grande. Lo enfermos, por su parte, cuando les llevan a un centro sienten que les ponen en compañía de personas con las que no tienen nada en común.

En ocasiones se llega a lo que este mismo experto denominó la infantilización. Además, sí ya de por sí todos recordamos solo lo que nos interesa o nos parece relevante, las personas con la capacidad para recordar mermada y que desechan a menudo lo que captan inmediatamente, mucho más. Junto a la confusión, los recuerdos lejanos se convierten en una realidad restituida y la persona revive su pasado.  Alrededor del 20% de las personas con Alzheimer sufren alucinaciones y delirios y muchas tergiversan lo que sucede a su alrededor. Pero que olviden no quiere decir que no sientan.

Las personas con demencia son diferentes unas de otras. Y un demente no se reconoce como semejante a otro demente. Aparte de la discapacidad cognitiva, impresiona su singularidad no su similitud, por lo que no hay que achacar su comportamiento a síntomas de una enfermedad común sino en gran medida considerarlo como signo de los esfuerzos que hace para sobrevivir en un mundo impregnado de miedos, amenazas y misterios.

En las primeras fases de la demencia, son habituales la negación, la fabulación (inventar historias), el egocentrismo, culpar a los demás y la evitación. Sus palabras y lo que hacen dan la impresión de que su personalidad ha cambiado, cuando la verdad es que lo único que ha cambiado es su comportamiento.

Los signos de agnosia y apraxia son la pérdida de la percepción y de la coordinación.
Tener agnosia consiste en ver las cosas sin tener pleno conocimiento de ellas. A menudo los primeros signos de demencia se diagnostican erróneamente como depresión por su baja concentración, olvido, apatía y desinterés.

Relaciones normalmente de reciprocidad se mantienen ahora con dependencia. Un acto de dependencia se limita al acto mismo y es temporal y, más o menos, predecible, por lo que una vez realizado se tiene una maravillosa sensación de alivio hasta la próxima vez que se realice. Pero los actos de comisión, lo que hace una persona (no lo que ya no puede hacer, que son actos de omisión), como los insultos, llamar a alguien a voces, hacer preguntas repetitivas, intentar continuamente irse de casa… son problemáticos, exigen cuidados interminables y debilitan anímicamente. Y encima para la familia el cuerpo del ser querido está presente (como un envase), pero su ausencia es indiscutible. Otro problema grave de las personas con dolencias de este tipo es que, una vez que les han diagnosticado que tienen demencia, todo lo que sucede después se atribuye al mismo diagnóstico: la pérdida de memoria y de inteligencia, y no se busca un porqué real, se va a lo más sencillo.

Como el comportamiento de las personas se puede comprender analizando su historia, el objetivo del análisis funcional es descubrir por qué la gente se comporta de la forma en que lo hace. Tanto los jesuitas como Sigmund Freud consideraban que el niño era el padre del adulto. Las corrientes que nos llevaron a ser en quien nos hemos convertido circulan ocultas por debajo del flujo diario de palabras y hechos. Lo que se adquirió se almacena en zonas recónditas del cerebro. La memoria implícita es lo que conocemos de nosotros mismos y que para ponerlo en juego no nos hace falta recurrir al pensamiento consciente. Tenemos recuerdos a partir de los 4 años, antes es el periodo de la experiencia prememoria. Lo que sucede en esta época anterior a la memoria se consolida como una verdad personal, y no podemos olvidar lo que no recordamos.

¿Cómo se cambia a nivel práctico el tratamiento de los dementes?

Un primer estadio es en el que estén distraídos y discutidores;  después están  desorientados, dependientes y preocupados. Todos los que tienen una demencia grave se ven afectados por una gran pérdida del lenguaje. También hay que ver que sus rutinas, sus costumbres, están muy asentadas, aunque luego las repiten de forma aparentemente ilógica, por eso les gusta rodearse de sus objetos familiares. “El hogar es sinónimo de rutina y previsiblidad”, de sentirse seguro. Pero las emociones asociadas a una experiencia negativa contaminan su historia.

Se puede analizar el motivo de su comportamiento y detectar lo que es importante de él para la persona afectada. El desplazamiento funcional ayuda al proporcionar a la persona una función equivalente para satisfacer sus necesidades, pero con medios más aceptables y de una forma que no es invasora y sobrellevan mejor los otros. Nunca sabemos lo que pasa por la mente de una persona con demencia al cien por cien, pero un análisis funcional ayuda a comprender cuáles pueden ser sus intenciones porque descubrimos un marco interno de referencia. Cuando los sentimientos dominan, no se pueden ver las cosas desde otra perspectiva, y aunque digan cosas irracionales están expresando sus verdaderos sentimientos.

Cuando los motivos de una persona afectada por la enfermedad cerebral son sus costumbres, lo que anteriormente era apropiado, se dice que la persona tiene un comportamiento cómodo (vestigios cómodos: cortar el césped con tijeras, limpiar el césped con una aspiradora o poner un cuenco de plástico para hacer un café en el fuego). Pero actuar igual que siempre, comportarse de una forma refleja a como se fue, puede resultar un problema para los demás. Los métodos y los medios elegidos pueden resultar extraños o malinterpretados, como cuando son reacciones emocionales desproporcionadas si se consideran amenazados. Que la demencia destruya lenguaje, memoria y capacidad de razonamiento no significa,sin embargo, que destruya a la persona. El que no responde de manera correcta o comprensible no significa que no lo haga, de hecho se ha dicho que “un comportamiento anormal en una situación anormal es un comportamiento normal”.

Las lesiones en el lóbulo temporal se asocian a una conducta impulsiva y desinhibida, a una falta de capacidad de juicio y de razonamiento y a la perseveración, que consiste en repetir infinitamente la misma frase pregunta o acción.  La perseveración, que a menudo se denomina síndrome de la aguja clavada, constituye un comportamiento involuntario fuera de contexto que no tiene nada que ver con la situación real de la persona. Suele darse en la demencia fronto-temporal y a veces su causa es la enfermedad de Pick. Conductas de lesiones en el lóbulo frontal del cerebro son la desinhibición, impulsividad, apatía, comportamiento infantil o absurdo, distracciones. Es casi imposible encontrar una solución a la perseverancia, se intenta controlar el comportamiento de la persona lo mejor posible a menudo usando de instalaciones para romper la secuencia de los actos.

Cuándo se sufre una conmoción terrible y la pena es insoportable la única forma de sobrellevar la situación o sobrevivir a ella es reprimir el dolor, a modo de anestesia de sus sentimientos. Las personas que reviven su pasado están convencidas de que lo que piensan y sienten es verdadero y real y está sucediendo ahora mismo. La defensa psicológica de la represión contra el sufrimiento a veces se aúna en los dementes con el uso de la proyección. Con la represión se evita deliberadamente tener sentimientos extremos y angustiantes, con la proyección una persona sobrelleva la situación al proyectar sus sentimientos y miedos en los demás (como la mujer cuyo hijo falleció y consolaba los demás). Para el autor el comportamiento problemático es una conducta de carácter grave por su intensidad, frecuencia, duración o riesgo (de la seguridad física o la salud psicológica de la propia persona o de los demás).

No hay que quedarse en lo obvio y replantearse ciertos prejuicios. Hay que evitar ocultarse detrás de un diagnóstico. Decir de alguien que presenta incontinencia deliberada, por ejemplo, es un contrasentido a nivel terminológico, la incontinencia será porque se ha perdido el control de la vejiga o del intestino a causa de una lesión. Comprender la demencia será más fácil si la consideramos como una barrera. En un lado hay una persona discapacitada por déficits cognitivos y en el otro estamos nosotros y ambos somos incapaces de entendernos.

La atención sanitaria en una residencia dominada por los debe, tiene y tiene que es un tipo de asistencia conocida como la tiranía del débil en que los procedimientos rutinarios se convierten en reglas que deben seguirse a rajatabla, rutinas que permiten trabajar con ellos sin problemas.

La terapia de presencia simulada la describieron por primera vez Woods y Ashley: si se reproduce en una cinta de audio la voz del marido o de la mujer de un demente o con se les muestran vídeos caseros que les distraigan y consuelen y simulen su presencia, los pacientes se sienten más seguros y se calman. La simulación, la distracción o la relajación pueden influir y ayudar a que no sea necesario tener que recurrir siempre a la sedación cuando la persona oponga resistencia o esté muy nerviosa. A menudo basta con crear un mundo imaginario de normalidad o tranquilidad de espíritu.

Del mismo modo, ante un  enfermo que haya sufrido abusos, habrá que inventar algo como la sábana de pudor con que se le tape para limpiarlo y con unos agujeros estratégicos para hacerle la higiene sin que se sienta desnudo o desprotegido.

En la vida diaria olvidan lo que tenían previsto hacer a continuación o dónde han puesto o dejado cosas. Pero los recuerdos emocionales no se borran fácilmente. Olvidan lo que han oído y lo que han visto en unos minutos o segundos y lo que han pensado. Los componentes psicológicos de la ansiedad (preocupación, premonición, miedo) desaparecen antes que los síntomas fisiológicos (el nudo en el estómago, los latidos del corazón, el pulso acelerado, las náuseas, los temblores, el sudor de la piel), más duraderos.

La disfunción notable de la capacidad  ejecutiva es la alteración de las capacidades intelectuales superiores que permiten que una persona lleve una vida independiente y social normal. La disfluencia verbal son alteraciones en la velocidad y la facilidad de pronunciar palabras, algo indicativo de lesiones en la zona frontotemporal del cerebro.

ALGUNAS CITAS INTERESANTES SON:

  • Equidad entre la descripción profesional, sin caer en el tecnicismo, y el poderoso contenido humano y emocional, sin caer en el sentimentalismo.
  • El hecho de que un hombre se esté muriendo constituye un problema más para los que le van a sobrevivir que para él mismo (creo que es de Thomas Mann).
  • Oliver Sacks: Una enfermedad nunca es tan solo una pérdida o un exceso: siempre hay una reacción del organismo o de la persona afectados para restituir, reemplazar, compensar y preservar su identidad, por muy extraños que sean los medios para conseguirlo. (De hecho, El hombre que confundió a su mujer con un sombrero es una obra admirable de este autor sobre idéntico tema.)
  • En ocasiones, los problemas de equilibrio y coordinación son graves como por ejemplo cuando se produce un estado de ataxia cerebelosa lo que le dificulta comer, beber, mantenerse de pie y caminar y hacer muecas espasmódicas.
    Lo anterior puede llevar a dificultades para tragar o dejar a un ser inmóvil y mudo en un estado que se denomina mutismo acinético.
  • Luria escribió: Un hombre no consiste solo en su memoria.

OTRAS CURIOSIDADES:

  • Mucha gente cree el mito de que el envejecimiento se acompaña siempre de un deterioro de la memoria que acaba provocando dependencia y pérdida de la orientación.
  • En la demencia lo normal es que los recuerdos recientes se pierdan antes que los recuerdos lejanos, eso se denomina la Ley de Ribot.
  • La enfermedad de Alzheimer destruye el hipocampo, es decir, la parte del cerebro encargada de transformar las experiencias en aprendizaje o memoria.
  • Ailurofobia es el miedo irracional y persistente a los gatos, a que arañen y muerdan o simplemente a su carácter diabólico, lo que le produce al que padece este síndrome: ansiedad, sudoración copiosa, dificultades para respirar e incluso histerismo. Personajes como Julio César, Napoleón, Gengis Kan, Mussolini o Hitler fueron tiranos que tenían miedo a los gatos.

 

 

PEQUEÑOS HALLAZGOS EN VERSO

Aquí os traigo un poeta nuevo: Dudu Fdez.

A Dudu lo he conocido hace bien poco e ignoro desde cuándo le viene la afición por escribir, pero tengo claro que sus versos llegan con esa naturalidad y sencillez de las cosas que siendo aparentemente pequeñas ascienden y suman. Como muestra dejaré constancia de algún botón:
De su poemario Piel muerta, que se abre con la sugerente cita: “Para todas las cicatrices / estos versos de sutura”, el primer poema, con idéntico título, dice así:
Arrancarse los recuerdos como
piel muerta,
rascando con rabia las grietas
de lo inservible.
Lamer pausadamente
los dobleces amargos.
Quedarse en carne viva
frente al espejo.
Estar preparado
para la próxima mentira.
Al leerlo comprobamos que participamos de un común marco emocional que no es casual, de ahí que nos resulte muy cercano: todos sentimos el peso de la nostalgia, de los recuerdos, de las dudas… A fin de cuentas, como muy bien dice: La nostalgia es el spam de la memoria.
Además, no se queda de brazos cruzados viendo lo que se puede perder sino que nos insta a poner toda la carne (en sentido figurado y literal) en el asador:
Las fotografías
son las migas de pan
que siguen
hasta alcanzar 
la huella del colchón.
o
No poner la otra mejilla.
Poner todo el cuerpo
a su disposición.
Por eso aun cuando nos hable de derrotas no transmite dolor sino constatación, hace un inventario de ellas en que sumergirnos con total seguridad porque las conocemos, y nos muestra desde una vertiente novedosa nuestras propias vidas, como fotografías en que nos reconocemos, pues todos hemos vivido escenas semejantes en escenarios paralelos. En este sentido, el poema titulado Fotomatón y subtitulado (seis instantáneas para una derrota) deja clara su intención de evidenciar los pasos comunes de este vía crucis que llamamos vida y de cuanto No pudo ser (en Postales del interraíl*). Pero no se arredra: Hay momentos en que llegar es seguir caminando (Como un explorador).
Precisamente en Ser dos (inútilmente)**, título tomado  de un verso de Gamoneda, insiste en exiliar la soledad como una declaración de intenciones, porque de alguna manera encajando heridas quizás estemos más cerca de conquistar la felicidad, y Aferrarse a lo probable /como vacuna/ contra las utopías tal vez nos salve de nuestra intrascendencia.
Aconsejo su lectura. Es fácil y va directa al corazón.
*Así escrito a pesar de la sugerencia de la Fundeu y el maremagnum de grafías de la propia Renfe.
**En esta segunda obra echo en falta un par de tildes —¡otra vez sale a relucir mi vena docente!—, pero estos ¿descuidos? tipográficos no restan un ápice el interés del contenido.

HOMENAJE A CONCHA RINCÓN

cartel_CONCHA1

El miércoles 6 de febrero en el Ateneo de Santander, Concha recibió un merecido homenaje por toda su trayectoria artística. Nieves Álvarez fue la encargada de organizar espacios y tiempos para que todos los participantes supiéramos a qué atenernos (¡gracias por la escaleta!).

Comenzó J. Ramón S. Viadero haciendo una semblanza de ella. Palabras suyas que nos dan una imagen clara de quién es nuestra poeta tenemos en: http://www.lapajareramagazine.com/la-peripecia-creativa-de-concha-rincon-por-jose-ramon-saiz-viadero y en https://www.eldiariomontanes.es/culturas/concha-rincon-decana-20190131230508-ntvo.html.

Luego fuimos desfilando en grupos de dos o de tres para leer primero un poema suyo y luego uno nuestro dedicado a ella. Y entre unas y otras sellaron la alianza de música y poesía Inés Fonseca, Maribel Fernández Garrido y Raquel Serdio y Manuel. En medio se proyectaron unos minutos de una película en la que participó Concha (José Luis de Paulino Viota) y un corto vídeo en que leía poemas a un grupo de niños.

El poema de Concha que escogí yo es:

Fue ayer cuando sentía
el sol sobre mi espalda.
Cuando las olas se ceñían
a mi cuerpo imitando
los encajes de una enagua.
Fue ayer cuando la mar
sonaba a cascabeles
y yo cogí la luna para
colgarla en tu solapa.
Eso fue ayer, hoy
me mire al espejo
y me encontré
el rostro de una anciana.

Y el poema que yo le dediqué es:

El tiempo que atesoras,

cálida mujer pequeña,

mide la infinitud

y el prodigio vital 

de tu existencia.

Eres eco y risa 

y permanencia

de una forma sabia 

de ser nunca ociosa.

Concha, colega, amiga

tan dispuesta

a dar siempre de ti

y nunca lo que sobra.

(Elena Camacho Rozas)

Gracias, Concha, por ser como eres: diáfana y alegre como un niño, pero con la experiencia de la edad.

LA MIRADA DE ROSARIO GÓMEZ

De vuelta de Madrid, en donde Rosario Gómez presentó mi último poemario y la reedición conjunta de tres anteriores, como vine anunciando,  el viernes 15 de febrero en la Casa de Cantabria, quiero dejar constancia de sus palabras. ¡Parece que empieza a ser un clásico por estos lares! Además, por medio de estas líneas deseo agradecer su asistencia a las personas —completamente entregadas, a pesar de ser la poesía un género minoritario (por desconocimiento, creo)— que nos recibieron con calurosos aplausos.

Casa Cantabria en Madrid.jpg

Queridos amigos, buenas tardes.

Elena Camacho Rozas  y yo, Rosario Gómez, agradecemos vuestra presencia y cita con la Poesía en este viernes. Cuando podíais haber elegido otras opciones, habéis preferido acompañarnos. Seguro que los versos de Elena van a acariciar vuestros sentidos, y vuestras emociones se envolverán con el arrullo de su voz. Disfrutadlos.

Decía Aristóteles que: «La Poesía es lo que podría acontecer», a diferencia «de la Historia, que es lo que acontece», y apunta a una cierta comprensión de la realidad y la vida humana, esencial a la poesía, para que esta tenga sentido. Al leer los dos poemarios de nuestra poeta, se revela ante mí una mujer atenta al mundo y a cada una de sus formas, de sus perspectivas; que se entrega a la creación y al estudio de la palabra ―como buena filóloga― para transformarlo todo y generar algo que va más allá de la naturaleza y se diferencia de ella. Afirmaba Juan Ramón Jiménez en sus ideas líricas que: «Poeta es el que arranca el tesoro de la inmensidad a la eternidad». Y añade, además: «En poesía, la profundidad no es una calidad aislada, ni depende solo de la “idea”; viene, emana de una fusión del color, la música, la pasión o la serenidad; cuando todo esto coincide en ese punto de sensualidad que señala el parto feliz, está la “felicidad de la creación”».

Antes de presentaros a Elena, voy a leer un breve poema suyo, extraído de Ars adivinatoria, que lleva el número 16:

El sol de frente siempre ciega los sueños.
Pero si vuelves tu espalda a la ceguera,
te cegará la sombra que frente a ti se yergue.

Como veis, a pesar de que nuestra poeta siente que la ciegan el sol y la sombra, no se amilana y sigue adelante enfrentándose al mundo con su poesía. Sale de su tierra, Cantabria, y hoy tenemos el privilegio de tenerla por primera vez en Madrid. Leo algunos datos de su biografía:

  • Nacida en Santander, es Licenciada en Filología Hispánica (ramas de Literatura y de Lengua) por la Facultad de Filología de la Universidad de Oviedo.
  • Accede al grado de doctora en Filología Hispánica tras defender su tesis: “El lenguaje no verbal a la luz del lenguaje verbal literario en El Jarama de Sánchez Ferlosio y en El día señalado de Manuel Mejía Vallejo”.
  • Tiene estudios de música (piano), y esta sensibilidad la transmite en muchos de sus versos.
  • Ha quedado finalista y ha recibido menciones especiales en varios Concursos de Poesía de Cantabria. Y con la novela hace sus piruetas, aunque aún no haya publicado ninguna.
  • Culturalmente hablando es una mujer muy inquieta. De ahí que haya colaborado en diversos proyectos artísticos: Género femenino, número plural, 2013; Teresa: erótica de la luz, 2015; Acogida sí, guerra no, 2017; 100 x 27 mujeres sinsombrero, 2018; entre otros.
  • También realiza el trabajo de crítica y divulgación literaria desde su blog personal, donde además, escribe poemas y microrrelatos. Os aconsejo que lo visitéis: https://elenacamachorozas.wordpress.com

En actos como el de hoy, hablamos de la importancia de la palabra. Mediante la lírica, el poeta atiende a sus sentimientos, a sus sensaciones y emociones para expresarlos a través de palabras. Son sus vivencias, sus experiencias las que dan vida a sus versos. O sus presentimientos, porque el escritor para escribir, piensa; mientras el poeta siente. Y ahí queda la obra para que el lector u oyente la interprete. Con esta idea, tiene Elena un poema en su obra Trizas y trazos, Poder de seducción, que les recito:

Se estremecen las hojas de los libros
en que quedan guardados pensamientos
que el lector recolecta entre lo impreso.
El autor sugirió esto o aquello,
pero solo el ojo que leyó avieso
logró rescatar de entre la niebla
de la incierta grafía retazos ocultos
de su propia vida en la invención del otro.

En la escritura de nuestra autora no cabe un lenguaje vano de contenido. Sus versos son cálidos, próximos, concretos, mima la palabra y va a su significado verdadero. Su temática es variada, pero está siempre conectada con sencillez a lo cotidiano, a lo que sus sentidos perciben en el día a día.

Nos habla de la libertad con convicción, porque no la entiende de otro modo: «No quiero más cadenas que aquellas que se abren». Nos anima a vivir y a conseguir nuestros sueños: «El halago del pasado alcanforado huele a muerto. ¡Vive el hoy! El mañana no ha llegado, aunque una mano anticipada le está dando al ayer. No te entretengas, no demores la vida, no dilates tus sueños». Nos aconseja ―y pienso que muy bien― cómo deben ser los besos, el sentimiento verdadero: «Los besos necesitan el corazón en la mano, la intención se precisa y los labios también». Nos dice cómo debe ser la eternidad: «La eternidad es reencontrarse en mil detalles, redescubrir su sentido mirando acompañado, desvivirse por alguien mientras sangra el tiempo». O cómo entiende ella el recuerdo: «Siempre hay alguien destilando su recuerdo en otros seres. […] Siempre habrá quien se enrede en los espejos de los ojos que tú miras». Elena se atreve con temas como la falsedad: «Sonríes, pero tu reflejo en un escaparate dista mucho de dibujar la efigie del contento». Y también canta al paso del tiempo: «Al escribir la fecha en una hoja dejas constancia en ella de cómo la vejez servilmente se posa en cada empresa». De este modo, nos dice nuestra poeta qué queda en Rescoldo de una pasión, y juega con lo que queda tras ella y lo que se pierde: «Tus manos sin pudor despiertan mi recato. Y la pasión que hierve finalmente me deja, de tan caliente…, frita».

METAMORFOSIS. Bodegones y otras naturalezas vivas es un título que nos sugiere cambio, transformación, mudanza; quizá, también, ¿sorpresa…? Pienso que sí. Oscar Wilde decía: «Siempre me sorprendo a mí mismo. Es lo único que hace que la vida sea digna de ser vivida». Con esta obra, Elena nos sorprende. Todos sabemos que estamos en constante evolución; por tanto, es normal que nuestra poeta, al igual que otros escritores, nos “muestren” su vivir ―sus experiencias― y nos sorprendan con sus textos. Ella ha ido desechando de su senda poética atavíos, florituras y piruetas lingüísticas para quedarse con la esencia, con la sencillez y la belleza de la palabra, se queda con la “sustancia”. De ahí que en este poemario encontremos, en su inmensa mayoría, títulos de sustantivos: Tintero, Vaso, Hornacina, Pozo, Jarrón, Brindis, Edificaciones, Gárgola, Ortiga, Paraíso… Son elementos de una naturaleza, viva o muerta, que Elena transforma o recrea con su representación poética.

No puedo pasar por alto la DEDICATORIA. Original, atrayente e inclusiva, ya que no excluye a nadie. Elena no deja nada al azar. Sabemos que cualquier lectura y más, si cabe, un poemario por personal e íntimo, no dice a todos lo mismo. Y esta obra va dedicada por la autora a cada lector, que se va a sentir identificado en ella y con ella.

Llama mi atención también la ESTRUCTURA del libro, dividido en cuatro partes desiguales. Cabe preguntar a la autora, ¿cómo surgió el título? ¿Por qué esta estructura?, pues la cuarta parte queda solo con un poema, titulado “Cuando te devolví la carta”, un texto muy visual y que aconsejo que lean detenidamente. No sé si nuestra autora querrá decirnos algo sobre él.

Con la palabra ‘TINTERO’ empieza y acaba Elena su obra, ¿no os parece sugerente? ¿O creéis que es casualidad? Yo no lo creo. Por curiosidad ―pienso que es algo que atañe a los filólogos―, he buscado la etimología de esta palabra en el CORDE ―Corpus Diacrónico del Español― y su origen, en un texto español, se remonta a mediados del siglo XVI, para ser más exactos a 1555; aparece en la segunda parte de El lazarillo de Tormes, de autor anónimo, como todos sabemos.

Elena es docente, y ejerce su docencia en un Instituto, cerca de Santander. Como profesora de Literatura, sabe el significado del agua, de los elementos líquidos y acuosos, como la tinta. Remiten al Mundo Clásico, han pasado por el Medievo y han llegado hasta nosotros; tienen una carga erótica importante. Conoce bien la Lengua, la interpreta, elige la palabra precisa para sus versos y la plasma de forma pedagógica. Sabe de Filosofía, de Música, de Historia, de Religión… son reiteradas las referencias que hace a las artes. Algunos de sus poemas son “instantáneas de la vida” plasmadas con hermosas voces. El poema Ambivalencia es un buen ejemplo. En él nos habla del amor de este modo:

Todos los amores son fronterizos,
navegan por abismos y arenas movedizas
entre el amor propio y la playa del orgullo ajeno.
Se encallan en lo otro. Se ahogan en lo uno.
Se desvanecen cual gotas de agua sumidas
en dunas con hierbajos profundos
atados al subsuelo.
Todos somos la fiebre y el agua que la aplaca…

METAMORFOSIS nos habla de personas, de objetos, de sentimientos, de imágenes, de vivencias personales pero, sobre todo, nos habla de emociones. Decía Ernestina de Champourcín en una de sus cartas a Carmen Conde que: «Sin “emoción” no hay poesía posible, ni arte». Y continuaba en otra de sus misivas a su amiga: «Me pierdo de verdad como no me sacuda algo fuerte y bello, más poderoso que todo». De esas “emociones” y “sacudidas” sabe mucho nuestra autora. Figuras literarias como el oxímoron, el paralelismo, la metáfora, la aliteración… llenan sus versos de ritmo y musicalidad. La obra es la creación de una persona muy instruida y podemos calificarla de excelente.

En marzo de 2016 tuve la suerte de conocer a doña Francisca Aguirre, Premio Nacional de las Letras 2018. Además, pude hacerle una entrevista en su casa. A la pregunta de cómo siente ella el acto de escribir, de crear, me respondió: «Soy partidaria de que el arte tiene que ir paralelo con la vida. Esto de escribir es una mezcla de muchas cosas, porque la vida son muchas cosas. […] El arte, el pensamiento, la música, la inocencia… son los pregoneros de lo más interno e intangible del ser humano: las emociones». Hay un verso de Paca que me encanta, con él acabo y doy la palabra a Elena Camacho Rozas, a quien deseo todo lo mejor para esta tarde y para su futuro poético, profesional y personal:

«Todo el que vive, carece.»

Y es verdad; siempre nos falta algo. Pero os aseguro que de lo que no vamos a carecer esta tarde es de deleitarnos con la buena poesía.

Por último, como encantó una de las que recité, titulada Desconcierto (publicada solo en este blog), la rescato y enlazo aquí. Junto a la de mi hija mayor, Alicia, aparece la que luego dedique a la peque, Laura, como no podía ser menos. Ambas son mis mejores creaciones, las más bellas, profundas, originales y ciertas. Por ellas sigo en pie cada día (y, a veces, cada noche). Ellas me congracian con el mundo y me devuelven siempre las ganas de vivir. Gracias por existir:

NOS VAMOS A LA “CAPI”

Cartel invitación presentación en MadridLa llamada de la capital se había dilatado en el tiempo. Las circunstancias imperan y no siempre es tiempo de… Al fin acudo a ella. Más vale tarde que nunca!

El 15 de febrero a las 19:30 en Casa Cantabria (calle Pío Baroja, nº 10) tendré el placer de recitar composiciones tanto de mi último poemario (Metamorfosis. Bodegones y otras naturalezas vivas) como de tres anteriores (Versatilidad de la emoción, Ars adivinatoria y Trizas y Trazos).
Me presentará la también poeta y profesora Rosario Gómez (Su luz me basta, En mares de espejismo*). A la entrada se entregará un “canutillo lírico” a cada asistente.
Estaremos encantadas de contar con vuestra compañía y de que disfrutemos juntos de una tarde inolvidable.

*http://centroriojano.com/presentacion-del-libro-mares-espejismo-dna-rosario-gomez/.

 

 

SECUELAS DEL HOLOCAUSTO

Resultado de imagen de kanada GOMEZ BARCENA

Un profesor universitario de astrofísica que no cree en la paz y desconfía de las palabras, para el que “sobrevivir significa mantenerse en pie mientras ellos se derrumban”, vuelve a la que fue su casa tras la Segunda Guerra Mundial. En ella no queda nada de lo que fueron sus muebles y sus cosas, excepto un telescopio.

Su pragmático Vecino, que le ha subido muebles desvencijados de la calle durante su ausencia, parece ayudarle a sobrevivir dándole unas raciones de comida cada vez más escuetas, e instándole a que trabaje o que ponga en alquiler algunas de las habitaciones de su vivienda, a las que ni siquiera va, porque disfruta exclusivamente de lo que fue su estudio. Pronto el Vecino se apropia de una habitación tras otra, y alquila (¿o subarrienda?) esos espacios a un “sobrino” sin que el dueño reciba dinero alguno por ello. En este momento, hay una inflación de órdago, la moneda anterior está totalmente devaluada y ahora son los florines los que mandan.

Los personajes se desdibujan con nombres comunes encabezados por mayúscula, así aparecen el Vecino, la Esposa, el Sobrino (convertida su casa en una pensión, se multiplican los sobrinos supuestos), el Patrón, el Bebé… El Estudiante y su queso, así como las visitas de la Esposa (la vecina) para llevarle alimentos, son un ejemplo perfecto del paso del tiempo, y ni siquiera los periódicos que le trae esta significan una relación estrecha con el mundo exterior, sino una forma de distancia que traspone una tragedia en humor negro. Su cotidianidad se limita a esperar comida para simplemente sobrevivir.

El personaje central se identifica en su encierro con un supuesto astrónomo y teólogo austriaco llamado Johannes Schneider (personaje falso, singularizado por su nombre propio y que curiosamente forma parte de todas las narraciones de este autor), al tiempo que se ve sometido a una pregunta constante sobre pesos, valores, números… La indiferencia vital se abre paso tras el horror del holocausto, y el pavor a tener que elegir entre una opción u otra es mayor que ningún tipo de miedo a su autoimpuesto encierro. Tanto le afecta que lo que hoy vale muy poco mañana pueda valer muchísimo que el encerrarse en sí mismo es una forma de evitarlo.

Esta novela está escrita en segunda persona, una segunda persona con la que un narrador omnisciente toma el punto de vista del que regresa tras la guerra a su hogar, convertido en un lugar que ya no reconoce, de ahí que se mantenga en esa especie de exilio interior. Y expresa el sinsentido de la existencia, al tiempo que hace una alegoría entre nuestra vida en bucle, como si fuera una cinta de Moebius, la danza de los planetas y sus órbitas, alucinaciones en medio de las que el enfermo protagonista se cree el astrónomo Schneider. Así, compara su despacho con la Tierra y esta con el cosmos, y acaba convencido de que la Tierra es una mota en el universo bastante más pequeña que su propio cuarto y de que, por tanto, en él tiene cabida todo, incluidas sus aspiraciones. Para él su diminuto rincón es una especie de “mapa a escala del universo”. Descubrimos que su vida se rige por el calendario hebreo (3760 años más adelante) y no por el calendario gregoriano, y se alude a la relatividad del tiempo y a las nuevas amenazas y los nuevos poderes a los que hay que obedecer (como el de la Estrella Roja) y que nos hacen comprender que ha quedado en la zona oriental de Europa.

De lo que más me ha gustado es el aspecto psicológico de la novela. El protagonista siente la necesidad de explicarse para sobrellevar la carga de su inocencia, más insoportable que la de la propia culpa: “La culpabilidad puede arrostrarse de un modo u otro. Ser inocente, en cambio, es un peso que te aplasta: la inocencia compromete al mundo entero. Si es posible sufrir los mayores castigos por nada, entonces es la realidad la que se erige en culpable, la que deja de tener sentido; un torbellino de cuerpos inertes que chocan sin razón, sin ningún motivo. Y hay que encontrar ese motivo. Hay que inventarlo si hace falta. Dar una respuesta, cualquier respuesta, por inverosímil o absurda  que resulte. Porque si de verdad fueras inocente, si ser inocente en este mundo fuera todavía posible, entonces todo lo que ves, los soldados y las alambradas, los barracones, las chimeneas, la rampa de selección y las casamatas, la enfermería, todo sin faltar un solo ladrillo ni un solo esfuerzo sería inútil, habría sido construido por nada”.

Aunque poco después nos recuerda a La visita del inspector de Preysler, en la que nadie está libre de culpa: “Esa mujer que le disputa a otra una escudilla de sopa en el fondo de su barracón, esa escudilla que seguramente no salvará a quien la posea, pero que sin duda matará a quien la pierda, ¿no es esa mujer culpable? ¿No eres culpable tú con tus zapatos nuevos, esos zapatos que pertenecieron a alguien que ahora está descalzo, alguien que hoy se raja los pies contra las costras de hielo? ¿No hay algo animal en el modo en que os matáis y os dejáis matar por un pocillo de agua o un puesto en la cola de las letrinas? Tal vez por eso los soldados os miran con esa tristeza, con tanta repugnancia, como vigilantes impotentes de un zoológico”.

De alguna manera da la sensación de que asume la predicción autocumplida, el tiempo que postula algo así como la relatividad de las relaciones humanas y las características de los seres humanos y para ello lo reviste con la teoría de la indeterminación o principio de incertidumbre de Heisenberg. Los poderosos son distintos perros con los mismos collares. ¿Kanada como purga?

Al cabo de 10 años llega un anciano que dice estar buscando a un tal János Kóvary, su sobrino, y de esa manera sabemos el nombre propio del protagonista, tan enemigo de los nombres propios. Y asistimos a pequeños recuerdos en los que se nos sugiere que fue un preso en algún campo de concentración nazi. De hecho, el título, conforme avanza la novela, descubrimos que es el nombre del comando al que perteneció en el campo de concentración en el que se supone que estuvo.

Con la novela aprendemos quién fue Mátyás Rákosi y su táctica del salami (que me confirmó Wikipedia): Rákosi, que se describía a sí mismo como “el mejor discípulo húngaro de Stalin”, inventó el término “tácticas del salami” para dar a entender la estrategia de eliminar a la oposición tajada a tajada.

Símbolos interesantes que aparecen aquí son el de las hormigas, mínimas y estúpidas, obedientes, no revolucionarias; y el de las pirámides.

Y en algún sentido me ha recordado a Londres es de cartón de Unai Elorriaga (https://elenacamachorozas.wordpress.com/2012/03/12/loca-alegoria/), es probable que por el clima asfixiante que une el presente y el pasado horroroso como en una nebulosa y por las obsesiones, aunque en esta novela persiste la esperanza en lo alto de un tejado.

Aunque me ha desilusionado un poco el final, en parte por previsible y en parte por dejar en el aire varias preguntas, en general, he de decir que el otrora prometedor autor se ha convertido en todo un valor en alza que maneja a la perfección el ritmo, las imágenes y las herramientas narrativas.

Algunas otras citas:

  • Si se piensa con detenimiento es tan asombroso el milagro de la lectura. Contemplar un dibujo que no es diferente de los desconchados de una pared o de una procesión de hormigas y vislumbrar en un solo relámpago de lucidez un significado, una idea. Encadenar una reata de signos y armar con ellos un sentido que puede entretenernos o aburrirnos, conmovernos o hacernos desgraciados. Desde que has vuelto a casa ese milagro ya no se produce. Las palabras llegan a ti despojadas de su valor, no como palabras sino como garabatos abstrusos, sonidos ajenos que repites en voz alta, lleno de estupor, sin poder atribuirles ningún significado. Eso es todo cuanto tienes: un dibujo caprichoso que pasa a través de ti sin sembrar una sola idea.
  • Eso dice: comenzar de cero, y te parece una expresión extraña. La vida con una cuenta donde las cifras se restan y anulan.
  • Que puede esperarse de una especie que desde el mismo instante en que viene al mundo ya lo hace sufriendo.
  • Tal vez la moral es una enfermedad que consiste en ver las cosas demasiado cerca; tanto que comenzamos a sentir compasión y piedad por algo que debería producir únicamente risa. Un leve encogerse de hombros. Indiferencia. Porque la humanidad es de hecho ridícula, y el chiste es ese relámpago de lucidez en que por un instante lo comprendes.
  • Eso es algo que no está en los periódicos. Y, solo la calle, que es el auténtico tabloide, el pulso del corazón de un pueblo. Kanada es una sensación, una sacudida, un golpe que no puede comprenderse y que por eso nunca se borra, mientras que tu vida previa a la guerra es apenas un concepto, una idea que se desvanece en cuanto se explica.
  • Uno aprende las cosas poco a poco, o no las aprende pero igual las repite como se repite una lección masticada: respetas lo que los demás te dicen y obedeces con la esperanza de que tengan razón.
  • Kanada tiene la naturaleza contradictoria de las ciudades turísticas. Su doble condición de ofrenda consagrada a las muchedumbres durante el verano que se va afantasmando y ensombreciendo en invierno, cuando de pronto las avenidas desiertas parecen demasiado anchas y las terrazas de los restaurantes demasiado grandes. Esas ciudades balneario en las que hiberna un puñado de supervivientes, que pululan entre las casitas de baño cubiertas de hielo; que con las primeras lluvias se quitan sus disfraces de botones, de mozos de carga, de camareros, de guías de viajes, y regresan a lo que siempre fueron en realidad, es decir, vuelven a no significar nada. Eso eres tú.
  • Así sucede siempre: es más fácil recordar a los asesinos que a sus víctimas. Los mayores crímenes no dejan huella, o si la dejan es una huella que engrandece aún más a sus verdugos. Las pirámides aztecas. De pronto te acuerdas otra vez de ellas. Las ves de nuevo frente a ti, alzándose como único testimonio del dolor que causaron y sin embargo tan inocentes, tan grandes hitos de la civilización, tan postalita de recuerdo; veneradas como monumentos erigidos a la grandeza humana, en cierto modo admirables.
  • La democracia, comprenden, consiste en morirse todos juntos de frío.

PARA SABER MÁS:

https://placardcultural.com/index.php/kanada-juan-gomez-barcena/.

https://victorbalcells.com/literatura-ensayo/kanada-juan-gomez-barcena/.

https://www.letraslibres.com/espana-mexico/literatura/como-pasa-el-tiempo.

http://www.ibe.tv/es/canal/elportalvoz/4873/Juan-G%C3%B3mez-B%C3%A1rcena-%C2%ABHago-una-denuncia-contra-la-opresi%C3%B3n-en-todas-las-%C3%A9pocas-y-contextos%C2%BB.htm.

 

PROPOSICIONES DECENTES

Aquí os dejo unas cuantas minireseñas nuevas de lecturas que no lo son tanto:

Resultado de imagen de Dispara yo ya estoy muerto de Julia Navarro

Dispara yo ya estoy muerto de Julia Navarro es una novela histórica que puede hacer las delicias de aquellos a los que les encanta conocer los entresijos de cómo se suceden los hechos históricos. Rastrea la suerte vivida por los judíos de diferentes zonas del mundo (Rusia, Francia, Palestina) desde finales del siglo XIX hasta mediados del siglo XX, así como el origen de Israel. En realidad, es una historia de gran interés para aquellos que quieran conocer el germen de los problemas entre Israel y Palestina, entender mejor las ideas de ambos sobre la nación, la religión y las relaciones entre mujeres y hombres; e indagar sobre las persecuciones de los primeros y la expulsión de los segundos de sus tierras.

Dispara yo ya estoy muerto relata una historia de vencedores y vencidos, de opresores y oprimidos (a veces los mismos paradójicamente), conectados en el tiempo y en el espacio. Y relata la historia de una amistad hereditaria que pone en tela de juicio la incapacidad humana para el diálogo y los acuerdos, al tiempo que denuncia la desidia de las potencias mundiales y sus acuerdos interesados con los que traicionan a los pueblos que aseguran proteger. La novela integra, junto a la nuclear, muchas otras historias. Y nos habla también de cómo a veces las circunstancias te obligan a tomar partido en una dirección o en otra y te imponen la pertenencia a un bando determinado.

A mí se me ha hecho un poco densa, en ocasiones, porque alberga muchísimos datos de carácter histórico (el glosario final de términos y personajes históricos ayuda a entenderlos). Pero, a pesar de su extensión y del exceso de datos, merece la pena asistir a la relación de amistad que  al principio se establece entre las familias de Samuel y Ahmed, y a las entrevistas sobre cómo se produjo la división entre judíos y árabes tras los asentamientos y la Segunda Guerra Mundial entre Ezequiel y su interlocutora, una joven de una ONG propalestina de la que hasta el último capítulo no sabemos qué esconde. Además, la documentación que hay detrás del trabajo de esta autora y la neutralidad con que aboga por ponerse del lado de los desfavorecidos vengan de donde vengan —y por mostrar las múltiples aristas de los hechos que la Historia, los poderosos y los malintencionados enmarañan— hacen de esta obra un ejemplo de relato enciclopédico y sensato que nos ayuda a comprender a todos y a querer mediar en el conflicto en lugar de echar más leña al fuego. Ya por eso merece un lugar en los anaqueles de cualquier biblioteca.

Resultado de imagen de astrid y veronika

Astrid y Veronika de Linda Olsson es una novelita que se lee con rapidez y que deja un poso agridulce. Llena de descripciones magníficas, nos habla de la superación de las pérdidas a través de una joven escritora que se instala en una zona aislada de Suecia y se hace amiga de su vecina. Es un relato triste, con un regusto amargo, que nos habla de las personas acostumbradas a lamerse las heridas y en el que los rastros que va dejando aplazan lo previsible y alargan el estrecho lazo que une a las dos mujeres que la protagonizan, de muy distinta edad y que nada parecen tener en común. Sin embargo, a medida que pasa el tiempo se crea entre ambas una intimidad que les permite confesarse mutuamente los secretos que a cada una la atormentan. La introspección y la minuciosa observación son dos de sus cualidades más destacadas.

Es una novela lírica cuyos títulos son versos de poemas o canciones cuyas fuentes se citan al final. Por ejemplo, encabeza el capítulo 19 la siguiente cita: “Para el dolor se dio la memoria; y es la paz del espíritu lo que deseas, ¡olvida!”, que se nos dice que pertenece al poema Minnet traducido como El recuerdo de Johann Ludwig Runeberg. Y es que es interesante ver cómo las memorias de personas distintas se pueden convertir en mutuamente consoladoras.

Otras citas que me gustaron:

  • El cambio está en la naturaleza de las cosas. Nada dura más allá del tiempo que se le ha otorgado. Y creo que instintivamente sabemos cuál es su duración.
  • Los recuerdos de mi vida ocupan el espacio independientemente del momento en que ocurrieron, o de su época real. Los recuerdos de breves incidentes ocupan casi todo el tiempo, mientras que años enteros de mi vida no han dejado ninguna huella.
  • Creo que, si encontramos las palabras y a la persona a quien contárselas, tal vez vemos las cosas de una manera diferente con ellas.

 

Resultado de imagen de ines plana morir no es lo que mas duele

El demonio de la perversidad y los impulsos autodestructivos se hallan en el ser humano. Edgar Allan Poe lo explica muy bien: “Y porque nuestra razón nos aparta violentamente del abismo, por eso nos acercamos a él con más ímpetu”. Y lo dibuja con precisión Morir no es lo que más duele, thriller de Inés Plana que nos mantiene en vilo y nos hace buscar las piezas que encajan entre asesino y víctima.

Esta novela parte del hallazgo de un ahorcado, en cuyo bolsillo del pantalón se encuentra un papel con el nombre de Sara Azcárraga, una mujer insociable, tras una infancia truncada, que se convertirá en la protagonista de esta historia junto al guardia civil que intentará desenmascarar al asesino y acosador.

Los escenarios están perfectamente trazados (como el pueblecito abulense, o la zona residencial con urbanizaciones solitarias); pero, como siempre en mi caso, es la psicología de unos y otros lo que me hace engancharme en esta historia sobre la maldad humana, las personalidades psicopáticas y las relaciones que se descubren un montón de años después de cuando se originaron.

Cita que me atrajo:

  • De algún modo, sospechaba que el profesor no era tan transparente como aseguraba su mujer. No hay vidas de cristal. En todas se tejen remiendos, se ocultan manchas que no desaparecen o se maquillan golpes.

 

Para saber más:

http://www.lalibreriadejavier.com/?p=25315.

https://eltemplodelalectura.blogspot.com/2014/06/dispara-yo-ya-estoy-muerto-julia-navarro.html.

https://www.lahistoriaenmislibros.com/dispara-yo-ya-estoy-muerto/.

http://loqueleolocuento.blogspot.com/2015/04/astrid-y-veronika-linda-olsson.html.

http://conunlibroenlamano.blogspot.com/2012/04/astrid-y-veronika-linda-olsson.html.

https://www.lavanguardia.com/cultura/20180306/441195398931/ines-plana-insolito-fichaje-editorial-espasa-novela-negra.html

https://www.elconfidencial.com/cultura/2018-01-09/ines-plana-morir-no-es-lo-que-mas-duele-espasa_1503629/

 

MICROBIOLOGÍA

POETA

Hoy te he visto, te he visto, y una página me ha guiñado un ojo y no he llorado. De tu papel a mis labios solo hay un salto.

NARRADOR

Desovillas el hilo de la historia, y tejes mi asombro y mi atención.

DRAMATURGO

Ser o no ser fue la cuestión tal vez. Pero si solo sé que no sé nada, qué importa si fue o no con tal de que aún sea posible su existencia.

CAMARERO

Bandejas con pinchos, tazas de café y vasos con refrescos deambulan sobre el hombro de Atlante cotidiano del hombre de la esquina. Él atestigua el paso del tiempo de mesa en mesa, de cliente en cliente, dando nuevas y recordando noticias antiguas. Climatólogo risueño, cómico acerado, imitador de unos, reprendedor de otros, como un dios visible, versátil, saltimbanqui, se mete en nuestras inhóspitas casas-museo y las convierte en parque al aire libre. Solo por eso debería ser postulado para un Nobel.

JUGADOR

Tiras los dados en alto con virulencia y se desploma un rascacielos de naipes. Nunca esperaste que cayera de canto.

CREYENTE

La palabra anida en tu interior. En la bilis de tus letras las categorías se desangran. En los estertores de tus pulmones el mundo amenaza con dar carta blanca a los suspiros. Tu corazón de papel dicta sentencias y proclamas. Pero en el fondo esperas. El abrecartas irradiará nueva luz en la sintaxis de tus células. Y necesitarás creer en la eterna creación que nunca acaba.

MODISTA

Entre tus entretelas el telar trama un trazado total de vida y psicología. Si nos pincha tu aguja, sangra el mundo con una humildad pareja a la inocencia.

ARQUEÓLOGO

Interpretas mi genuina esencia. La sociedad en que vivieron tus abuelos y los abuelos de los abuelos de tus abuelos se enorgullece con tu trabajo atrozmente innecesario y útil, y por supuesto los míos, que al fin se sienten parte de algo, rarezas comunes . El pasado se convierte en monumento de todas las civilizaciones dispensables. Lo imprescindible se erige en el arte de una estrofa, una escultura, un patrón, una vasija y una azada. La fragilidad anida en el encadenamiento de culturas que te tienen robado el seso, la noción del tiempo y el mañana. Pero en su pasado tú encuentras el aliento para vivir el hoy y eso te salva.

ENFERMO TERMINAL

El pelo y el aliento, quebradizos, representan tu ser de agua equívoca y fluyente. El dolor atestigua la permanencia de tus actos. Tus pensamientos huyen a través de tu mirada. Tus pies quietos, tus manos desfallecidas, tu lengua sumergida en un pozo ingrávido demuestran que estás a un paso de cualquiera sabe qué, que tú imaginas como un encuentro diferido con tus padres y tus amigos muertos, y como una segunda oportunidad para explicar o reconocer razones. En vida no acertaste a hacérselas entender a quienes te odiaron, ni conseguiste comprenderlas de aquellos a quienes detestaste. Sonríes, estás preparado para ese diálogo, todo tiene su lado bueno. Es positivo morir para comprender lo inefable. Pero, ¡por Dios!, ¿es necesario irse muriendo asaetado con este dolor de punzadas criminales?

BAZAR DE LECTURAS

MI PECADO JAVIER MORO

El reciente Premio Primavera de Novela, Mi pecado, de Javier Moro es una biografía novelada profusamente documentada de Conchita Montemayor, una de las actrices españolas con mayor proyección internacional. Contratada en Hollywood durante los años 30, fue amante de Leslie Howard y amiga de muchas de las personalidades de la época, como Edgar Neville o Jardiel Poncela, y conoció a personajes tan interesantes como Greta Garbo o Chaplin.

Sin embargo, y quizá en gran parte por la sobrecarga de documentación, el resultado deja que desear: resulta deslavazado, una sucesión de datos con los que no sabemos muy bien a dónde quiere llegar. Y es que en una novela a mí me gusta que la trama no se pierda de vista y, en este caso, parece más bien un ensayo sobre la farándula de la época a partir de la figura de esta mujer que destacó en un mundo gris, machista y pre- y posbélico; una historia llena de digresiones y de datos prescindibles en que relata la vida de otros personajes relacionados con la protagonista.

Si hay elementos que no resultan esenciales para el conjunto de la obra, al final nos asomamos a una especie de puzle en el que todo encaja (¿o no?), pero en el que todo es aleatorio y se desvincula de una idea o tema o historia central que esperábamos. Voy a poner un ejemplo que, más allá de que sea interesante para los que lo quieran leer en clave cinematográfica o histórica, muestra esa construcción que pierde de vista sobre qué o quién estamos leyendo: de repente Leslie Howard se hace nuclear y la relación que este mantuvo no ya con Conchita sino con Winston Churchill (juntos fraguaron un guión sobre Lawrence de Arabia que en esos momentos fue imposible de grabarse y que se llevó a cabo en 1962) cobra una importancia en el capítulo 60, que deja en menos que en un segundo plano a la diva. De hecho, yo diría que este actor acaba robándole el protagonismo a ella.

Tampoco el pecado que le da título al libro queda claro. ¿Las relaciones amorosas? ¿Los entresijos políticos? ¿El progreso frente a la tradición? En fin, no es una novela que me haya dejado un poso perdurable.

PARA SABER MÁS:

Otras opiniones no coincidentes con la mía son:

“Mi pecado” de Javier Moro

http://palabrasquehablandehistoria.blogspot.com/2018/04/mi-pecado-javier-moro.html

https://ellibrodurmiente.org/mi-pecado-javier-moro/

 

Resultado de imagen de la formula preferida del profesor

La fórmula preferida del profesor de Yoko Ogawa

Aunque merece la pena destacar la relación establecida entre la asistenta, su hijo y el profesor, a mí se me ha hecho un poco árida la lectura. Si bien es cierto que la psicología de los personajes —de entre los cuales es singular el protagonista, aquejado de una gran pérdida de memoria— y los lazos que se siembran entre ellos resultan de gran complicidad y ternura, no lo es menos que la insistencia en la belleza de las matemáticas, como si todo estuviera escrito “en el cuaderno de Dios”, a mí no me ha llegado.

La historia quizá haga las delicias de los amantes de las matemáticas. Yo he recordado cosas que, si supe, olvidé, como qué es el factorial de un número (por ejemplo, el factorial de 4 no es sino la multiplicación de todos los números de que se compone, es decir: 1 x 2 x 3 x  4), o la idea de qué son los números amigos, por ejemplo 1184 y 1210,  los cuales para el personaje que se nombra en el título presentan una especie de vínculo divino, y que son aquellos en que la suma de los divisores de uno es igual al otro (así, la suma de los divisores  del número 220 es igual a la suma de los divisores del número 284). Y se nos comentan otras rarezas matemáticas, como que la suma de divisores del número 28 es igual a 28 (1 + 2 + 4 + 7 + 14), y es que estamos ante un número perfecto, porque la suma de los números naturales divisores de él da ese mismo número (igual el 6, que sería la suma de 1 + 2 + 3); mientras que un número abundante sería aquel cuya suma supera el propio número y un número deficiente, aquel cuya suma es inferior a él.  También habla de los números primos gemelos (17, 19, 41, 43, etc.), de los números primos frente a los números compuestos, de los números irracionales, de los números algebraicos, del teorema de Fermat y de la fórmula de Euler…

Además, este libro probablemente sea del agrado de aquellas personas a quienes les guste el béisbol. En este aspecto me ha recordado mucho a las novelas de Auster y otros americanos. Pero para mí, se abusa de términos como no hit  no rum, home run, out, hit,  game-ending…

En definitiva, no es de estos libros que pasarán a mi historia lectora como de los mejores.

Citas interesantes:

  • Resolver un problema del que tenemos garantía de que existe solución, es como ir de excursión por el monte, con un guía, hacia una cumbre que ya visitamos. La verdad última de las matemáticas está escondida al final del camino, entre los arbustos, sin que nadie sepa dónde. Además, ese lugar no tiene por qué ser la cima. Puede estar en las rocas de un despeñadero, en el fondo de un valle.
  • Dios existe. Porque la matemática no tiene contradicción. Y el diablo también existe. Porque no es posible demostrarlo (frase de un matemático de nombre complicado).

PARA SABER MÁS:

https://innovacioneducativa.upm.es/pensamientomatematico/node/56

http://elplacerdelalectura.com/2009/07/la-formula-preferida-del-profesor-yoko-ogawa.html

http://librosquehayqueleer-laky.blogspot.com/2012/03/la-formula-preferida-del-profesor-yoko.html

https://blog.elpuig.xeill.net/?p=1247

 

« Older entries