¿CÓMO EDUCAR EN EL FEMINISMO?

Cómo educar en el feminismo

Chimamanda Ngozi Adichie es la autora de Querida Ijeawele. Cómo educar en el feminismo, un pequeño ensayo que partió de la petición de una amiga suya que acababa de ser madre para que le enseñara cómo tratar a su hija para que fuera feminista. Chimamanda escribe una larga carta sobre el poder de la educación desde la más tierna infancia, en la que le da quince consejos, no por obvios menos interesantes, en que reivindica la igualdad, el respeto y el valor de la mujer y rechaza los estereotipos machistas.

Su primera premisa feminista es la de que cualquier mujer importa igual que un hombre, por lo que invirtiendo el mismo esfuerzo debería obtener los mismos resultados. Sus consejos o sugerencias instan a que la maternidad no coarte nuestra plenitud como personas, ya que no debemos disculparnos por trabajar y lo que es una tradición no quiere decir que sea lo mejor.

Una segunda sugerencia es la de que cuando dos personas tienen un hijo deben cuidarlo y criarlo juntos, y no hay que premiarles a ellos por hacerlo como si hicieran algo especial: puesto que ha sido una elección conjunta es un trabajo de ambos. En tercer lugar, hay que hacer ver a una hija que los roles de género son una solemne tontería (vestir de rosa a una niña, que sepa cocinar o juegue con muñecas y no con juegos más activos como los de tipo construcción…), porque todos esos roles enraizados en la sociedad muchas veces chocan con los verdaderos deseos individuales.

La cuarta sugerencia es que debemos evitar el peligro del feminismo light. La idea de la igualdad no es plena si se toma como algo condicional. En él, el poder del macho sigue ahí latente y ocurre cuando se emplean analogías en que la mujer siempre queda en segundo lugar: “Detrás de un gran hombre siempre hay una gran mujer”. Y lo argumenta con el caso de Theresa May en la prensa británica. Hoy en día, considera (y lo dice precisamente una nigeriana de 40 años) que la discriminación sexista —al menos del mundo en el que se mueve— es mayor que la discriminación racial.

En la quinta sugerencia, propone que a una hija se la enseñe ante todo a leer, lo que le ayudará a cuestionarse el mundo. Aprender y saber expresarse es una inversión para toda la vida. Y en la sexta, que se cuestione el lenguaje, ya que este es el depositario de prejuicios, creencias y presunciones, y muchas veces se dicen con buena intención palabras que están cargadas de connotaciones machistas. Pero tampoco hay que ceder a la jerga feminista abstracta (hablar de misoginia y patriarcado), sino poner cortapisas a los usos machistas habituales y concretos, e intentar evitar las etiquetas y explicar el porqué de ellas y cómo evitar caer en esas conductas. Y lo ejemplifica con la expresión igbo con que se recriminaba a las niñas que hacían algo infantil: “¿No sabes que ya tienes edad para buscar marido?”.

Los ejemplos, los valores sociales, los tópicos y las preguntas son los argumentos que más plantea Chimamanda en su ensayo. Por eso insiste en que no se debe hablar del matrimonio como un logro (prejuicios matrimoniales), ni dar por válido lo que lleva aparejado en determinados países (pérdida del propio apellido); en que no se ha de enseñar a la mujer a que guste, sino a que se guste, porque es imposible gustar a todo el mundo, pero con que una se guste a sí misma ya tiene mucha labor hecha y estará más cerca de la plenitud como persona; en que a las niñas hay que darles un “sentido de identidad” que les haga sentirse parte de un todo; que hay que animarlas a ser activas, para lo que practicar deporte es una buena idea; que el aspecto y la moral no van de la mano; que es conveniente rodearlas de mujeres admirables y de hombres buenos que no fanfarroneen; enseñarlas a “cuestionarse el uso selectivo que hace nuestra cultura (aunque hable de la suya es igual en la nuestra) de la biología como razón para las normas sociales”; y hablarles del sexo y del amor con claridad, de las ideas dañinas recubiertas de un humor frívolo, de la opresión, de la diferencia como algo completamente normal…

Una sencilla lectura para enseñarnos Mediterráneos por los que a veces nos negamos a navegar.

 

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TANTOS TONTOS TÓPICOS

cubierta Topicos roja
En esta ocasión os recomiendo un ensayo de Aurelio Arteta sobre lo que esconden los lugares comunes o tópicos, todos ellos en gran medida peligrosos.

La obra —titulada Tantos tontos tópicos, con esa machacona aliteración de la “t” que suena como el tictac de un reloj o el martilleo de una herramienta—, se divide en dos apartados: Bajos de moral y Demócratas, pero no tanto.

La introducción cita estas palabras de George Orwell: mi lema es «grita siempre con los demás». Es el único modo de estar seguro. Y es que el tópico es eso, algo “que no dice nada nuevo a nadie”, que insiste en lo que cualquiera sabe, que se nos hace tan necesario como el aire porque nos acomoda al grupo, que con sus frases hechas nos hace partícipes del sentimiento de adicción (y de adición) a la mayoría. Pero también, y precisamente por eso, es “hijo de la pereza intelectual y hermano del prejuicio”.

Los tópicos, en realidad, delatan lo que pensamos y lo que mueve a la colectividad o a la sociedad en que vivimos, ya que vienen impuestos por el ambiente. Pero nosotros debemos responsabilizarnos también de lo que decimos porque, si los ponemos en circulación, les estamos dando de nuevo carta de ciudadanía. Quizá por ello Arteta habla de los tópicos prácticos, es decir, los morales y políticos, que conllevan unos efectos para nuestra vida, como si no fueran únicamente cuestión de palabras.

El apartado Bajos de moral comienza con la cita de Norman Manea: “¿Por qué continúas predicando, si sabes que no puedes cambiar a los malvados?”, le preguntaron al rabino. “Para no cambiar yo” fue su respuesta. Y luego hace una revisión de muchos de ellos, algunos de los cuales resumo:

  1. Eres un moralista expresa algo ético con la sombra de lo que no lo es. ¿Qué pasa por serlo?, ¿se condena la conducta ajena mientras uno se cree en posesión de la verdad?, ¿quiénes son los intransigentes? En la línea está Eres un aguafiestas. Un verdadero moralista tiene conciencia, es libre, distingue y elige, destaca el punto de vista moral antes que cualquier otro, pero no tiene por qué ser alguien que impone. Además, moralidad, respeto y justicia es el trípode sobre el que se sustenta que nadie es más que nadie.
  2. Déjate de filosofías o Cada cual tiene su filosofía alude a la coartada relativista. La filosofía nace del preguntarse, del asombro, de la admiración, bastante alejada de la falta de curiosidad del hombre que se contenta con cualquier respuesta, que se cansa de buscar. El filósofo examina y se cuestiona las palabras manidas y los frecuentados tópicos.
  3. Sé tú mismo le recuerda al “Llega a ser el que eres” del canto de Píndaro. La ética de la autenticidad no tiene que estar reñida con una ética correcta, lo contrario puede llevar a una perversión moral.
  4. Es una persona muy normal atribuye una definición rala cercana a la pereza mental. Cita a Nietzsche: “Opinión pública, pereza privada”, y anota un pensamiento de Adorno, quien denunció que “la normalidad es la enfermedad de nuestro siglo” para desvalorizar tal tópico. Y es que sentimos la necesidad de igualarnos como si esto fuera lo mejor, cuando siempre hay personas que pueden y deben dar lecciones al otro. Parece que quisiéramos buscar el asentimiento ajeno, mientras que la realidad es que todos somos anormales, cada uno a nuestra manera, y eso no es ni mejor ni peor. Ya dijo Camus: “El problema más grave que se plantea a los espíritus contemporáneos: el conformismo”.
  5. Mi cuerpo es mío… Es un eslogan tópico que conlleva un riesgo y un malentendido que se vuelve contra los que lo proclaman. Hay que fundar el derecho al aborto en argumentos más sólidos que el del “nosotras parimos, nosotros decidimos” para Arteta. Porque todo ello nos lleva a pensar que “yo no tengo cuerpo, mi cuerpo no es mío: yo soy mi cuerpo”.
  6. No siento miedo, sino respeto. Parte de una falacia: la cobardía no es lo mismo que la falta de ánimo o de valor. El miedo no puede culparnos de cualquier cosa, prevenir o precaver está bien. Todos los miedos no son iguales, sin embargo; y no es cierto tampoco eso de que “el miedo es libre”. El irracional no es libre sino necesario aunque nos esclaviza a un dios o a otros hombres, y la libertad precisamente empieza en el modo como afrontamos ese miedo. Y se apoya en las palabras de Chesterton: “La valentía no nace sino del miedo” y “Los fuertes no pueden ser valientes. Sólo los débiles puede ser valientes; y sin embargo, en la práctica, solo en los que son capaces de ser valientes se puede confiar, en momentos de duda, en que serán fuertes”. Y nos trae la recomendación de Günter Andrés: así, pues, al despertar te dirás: “¡no seas tan cobarde que temas tener miedo!”
  7. Cuidar, cambiar, vender la imagen. Esas autocomplacencias que volvemos a ver en “una imagen vale más que mil palabras”, y es que todo se convierte en la sociedad del espectáculo y la apariencia, como si esta fuera lo que comunica más y mejor. ¿Eso es la autenticidad?
  8. En el apartado titulado Eso es muy relativo, se habla de cómo cada uno, cada época y cada persona juzgan de una forma peculiar. Si “filosofar es esto, examinar y afianzar los cánones”, todo relativismo rechaza de antemano este examen. Cuando en realidad a veces hay cosas que tienen un valor intrínseco que difiere de lo que sintamos acerca de ellas, y aunque las emociones se basen en cierta racionalidad. El relativismo cultural es una forma de engañarse o de negarse al cambio, porque siempre hay que buscar jerarquías y no limitarse a los gustos. Hay que tener claro que una cosa es discutir una opinión y otras discutir con una persona.
  9. El tópico de Nadie es más que nadie estaría muy bien si no hubiera personas que fuera mejores que otras, aunque las comparaciones sean odiosas no tienen por qué ser falsas. Y lo diferente no quiere decir que sea plausible y que no se deba juzgar. El que no opina parece temer a las protestas. Machado decía que: Por mucho que un hombre valga, nunca tendrá valor más alto que el de ser hombre. Y es verdad, pero aunque sea innecesario imitar a otros, no lo es admirar a alguien. Si algo se admira es porque implica un valor positivo al que se aspira. Así que, ciñéndonos a este tópico, triunfa el ideal de lo mediocre frente al del héroe o el santo.
  10. También muchos dicen “guárdate tu compasión, no necesito tu piedad”, como desacreditándolas. Se tiende ahora a que ocupe su lugar la séptica empatía; pero, en realidad; cualquier sistema democrático precisamente por serlo se asienta en la convicción de que todos somos seres humanos iguales y por ello es más piadoso que cualquier sistema anterior.
  11. La vida es el valor supremo es otro de los tópicos. La vida humana se vuelve valiosa por ser específicamente humana, digna, libre, etc. Así, “la vida a secas no es un valor, sino un bien”.
  12. Es muy habitual el tópico Respeto sus ideas, pero no las comparto. Pero ojo, “A quien hay que respetar es al individuo, y con demasiada frecuencia a pesar de sus ideas”. Hay que tener en cuenta que aunque sean ideas de bombero o de majadero estas no delinquen penalmente, aunque a veces sí que pueden delinquir en el aspecto moral. No todas las ideas son respetables. Bajo el marchamo de la tolerancia, algunos encuentran un único mandamiento que puede llegar a ser perverso. No tenemos que entorpecer las creencias ajenas, pero tampoco tenemos por qué impedirnos objetar las conductas que nos parezcan reprobables. Esto sería caer en una “boba tolerancia” o “la tolerancia espuria que cultiva una democracia en la que todo es negociable, porque entonces todo es igual de tolerable”. ¿Dónde quedaría entonces el compromiso con las causas justas? Parece un descendiente del insensato dogma “prohibido prohibir” del 68 parisino.
  13. De ahí que muchos se pregunten ¿Quién eres tú para juzgar a nadie? Es el tópico de la incapacidad para juzgar a los demás. Y precisamente no juzgar proviene de no pensar. Porque juzgar no es más que juzgar las ideas o los actos particulares o el trayecto de alguien, no a la persona en sí. Renunciar a juzgar nos animaliza. “Hannah Arendt localiza la fuente de los peores males de la acción política en el rechazo a juzgar. Sin ejercicio del juicio, que por su propia naturaleza se dirige e invita al juicio de otro, no hay comunidad posible en el mundo común”, de ahí que Arteta considere que el ciudadano debe “iudicare sude ”, vamos, que debemos ser arte y parte del oficio de juzgar, lo que significaría algo así como: “atrévete a juzgar” (y, por supuesto, a ser juzgado).
  14. Relacionado con el anterior está el tópico de Todos tenemos alguna parte de verdad. De nuevo ese relativismo, como si todos nos halláramos a cierta equidistancia o nos asignáramos una posición centrada en cualquier situación. Pero, ¿y quién se pone del lado de las víctimas? ¿No es otro prejuicio que ser equidistante sea ser virtuoso, aunque siempre se haya creído que la virtud ocupa el término medio? ¿Es de verdad el medio la virtud o no es más que una falacia, la falacia del término medio? Según esta teoría, “Las posturas contrarias, al parecer igual de alejadas del punto central, representan posiciones igual de equivocadas respecto de la verdad, de la equidad o de lo conveniente”. Y nos recuerda que ya Dante reservó uno de los rincones más espantosos de su infierno para los neutrales en tiempos de crisis moral. A los neutrales, parece que Unamuno los llamaba “neutros”.
  15. Otro lugar común es el de Todos somos culpables, que alude a una culpa más metafísica que real. Colectivamente podemos ser culpables o responsables de algún daño público, pero es abusivo culparnos de cualquier hecho.
  16. Otro tópico es el de Yo no he hecho nada, que olvida que todos tenemos una obligación, que uno es responsable por omisión, que no hay que dejar de hacer lo que es debido, la indiferencia general no justifica el que uno de forma individual sea indiferente, eso es de pusilánimes.
  17. El No es nada personal antes de infligir daño no disminuye la culpa, volvemos a lo que tiene que ver con la responsabilidad y la cobardía por adherirse en privado a lo que no es capaz de defender en público. Lo mismo que el “solo cumplo con mi deber” o “cumplo órdenes” o “me dedico a hacer mi trabajo”, procedimiento con que uno se pone al margen de la responsabilidad al decir que obedece a alguien como si eso pudiera disculparlo. El Todos harían lo mismo es otra disculpa frecuente que delega en la masa lo que uno hace. Y en la misma línea está el Si no lo hago yo, lo hará otro, lo mismo que el de Mi intervención no serviría para nada, mera evasiva, diferentes formas de lavarse las manos como Pilatos, y tópicos todos que apoyan el no asumir responsabilidades. Debemos plantearnos siempre nuestra responsabilidad individual, que es muy distinta de la responsabilidad global solidaria. Esta no debe ser una coartada para no hacer nada.
  18. A veces también se dice No tengo madera de héroe “para justificar actos que no es que no sean heroicos o normales sino que son antiheroicos.

Aurelio Arteta

Abre el segundo apartado, Demócratas, pero no tanto, con una cita de Benjamín R. Barber: “Sin educación cívica la decisión democrática es poco más que la expresión de prejuicios privados”. En este encontramos tópicos como “una cosa es la teoría y otra la práctica “o “dejarse de teorías para ir al grano”. Con la referencia a lo concreto, alude a no quedarse en la teoría e ir a la praxis.

Denuncia que si la política y moral no están unidas o la política se relega como si solo fuera un asunto de los políticos “porque para eso les pagamos”, justificamos nuestra inacción y la sustentamos en más tópicos del tipo “todos los políticos son iguales” o “tenemos los políticos que nos merecemos” o “se han politizado muchas cosas”. Si fuéramos seres coherentes, todos deberíamos de alguna manera estar interesados en la política. Según el liberalismo, el hombre es un homo oeconómicous”, es decir, “un calculador de beneficios y costes”. Pero el individuo, como integrante de una sociedad, ¿debe regirse por una libertad que no infiera en la conducta de los otros?

  1. Conservar las tradiciones, asegurar que algo siempre ha sido así no legitima nada.
  2. Es también muy habitual aludir a que alguien desaprueba lo que dice otra persona, pero defiende su derecho a decirlo, tolerancia que se atribuyó a Voltaire: “No comparto lo que dices, pero defenderé hasta la muerte tu derecho a decirlo”. Pero ¿de qué lado está el volteriano en una contienda con víctimas y verdugos?, ¿qué dirían de la “ideología” de terroristas como los etarras? ¿Se puede conceder la razón o el derecho a opinar a los asesinos? Hay que distinguir entre razones y razones, no todas son igual de correctas.
  3. Otro tópico es el de Al enemigo ni agua, que tiene que ver con el sectarismo. A mí me recuerda a eso de “O estás conmigo o contra mí”. Como si no hubiera grises y se uniformara todo lo que es distinto.
  4. El tópico de No hay que sentar un mal precedente a menudo es resultado de carecer del valor para obrar.
  5. Con la violencia no se consigue nada o La violencia no conduce a nada es otro tópico. Cuando alguien dice condenamos la violencia, venga de donde venga “aparenta ser exquisitamente moral pero en realidad lo que hace es no discernir entre diferentes grados y tipos de violencia”. ¿Y si la violencia pública en un régimen democrático nos protegiese de otra?
  6. Luego está la falta de valentía (“algo habrá hecho”), capaz de justificar lo injustificable. Hay que tener en cuenta que el triunfo de un agresor con frecuencia proviene del miedo de la mayoría de los espectadores de sus actos. Según Zweig: “el empleo de la fuerza bruta produce sus frutos”, y una minoría con arrojo intimida a una gran mayoría.
  7. Otro tópico es el de Estoy en mi perfecto derecho. Lo que hay que ver es si ese proclamado “derecho” es ilegítimo o lícito. ¿Si no es lo correcto, por qué ha de ser amparado por la ley? Expresiones impersonales tales como se hace, se dice, se debe, amparan de que algo esté bien hecho. No confundamos la validez de la conducta u opinión con el valor, la valía o lo valioso… Por otra parte, “El derecho a su expresión deja a lo que se expresa igual de certero o de equivocado, defendible o no, democrático o autoritario”. Opinar, como comentar, poco compromete, resulta liviano. El hecho de que puedas opinar no quiere decir que tu opinión sea acertada o correcta, ya que toda opinión está sujeta a Y lalibertad de expresar difiere de la calidad de lo pensado. Por eso el tópico de que todas las opiniones son respetables resulta una falacia, una simpleza quizá fruto de la sinrazón de los ignorantes, el fanatismo, el nihilismo contemporáneo. No todas las opiniones son igual de validas. Chesterton habla del fanatismo de los indiferentes, aquellos que carentes de opiniones se resisten contra las ideas definidas porque a ellos todo les da igual. Y Camus opinaba que “un hombre a quien no se puede persuadir es un hombre que da miedo”.
  8. Existe otro tópico que ser el de No es ni mejor ni peor, sino simplemente distinto. Como si lo distinto fuese un valor en sí mismo.
  9. El de la mayoría es otro tópico, su dictamen no tiene por qué ser el más acertado. No siempre lo mayoritario o lo popular es lo más legítimo.
  10. La tendencia a democratizar todo (por ejemplo, la familia, una institución educativa), aunque lo que se trate de democratizar o igualar no esté en igualdad de condiciones, ¿no es un paso más en este farragoso mundo de las medias verdades y las medias mentiras, de los falsos argumentos y los tópicos imperantes?

 

Un lujo de ensayo. Te hará pensar y, tal vez, cambiar algunas de tus opiniones.

PARA SABER MÁS:

http://www.elboomeran.com/obra/1103/tantos-tontos-topicos/

http://www.fronterad.com/index.php?q=no-debemos-juzgar-a-nadie-2 (blog del propio autor).

https://www.ensayistas.org/antologia/XXE/catalan/inteligencia.htm (sobre el ensayo y la inteligencia).

Hablar por no callar

INFORME MONGOLIA. ¿OBJETIVIDAD PERIODÍSTICA?

informe-mongolia

¡No sé por qué después de tanto tiempo me he acordado!

Hará unos cuatro años leí el Informe Mongolia titulado Papel mojado: la crisis de la prensa y el fracaso de los periódicos en España. Me pareció un estudio magnífico. Alertaba contra la información arrodillada ante el abuso de poder. Tocaba en la herida: el derecho a informar y ser informados y las posibilidades reales de una y otra cosa. Porque una es la realidad y otra las noticias que esta genera. Para nuestra desgracia, la naturaleza del periodismo se disuelve entre la credibilidad y la verosimilitud y los diversos empujes de los grupos que poseen la varita de mando, en lugar de ceñirse a la verdad a secas.

Entonces tomé varias notas que ahora comparto, porque me siguen pareciendo de interés social y a la orden del día. No estoy segura de si cito o si recreo, pero sí mantienen estas notas –creo- el espíritu de aquellas letras, aunque (inexperta en el tema) hayan podido cambiar ciertas propiedades de mano.

Además de contra la Banca, arremetía contra monopolios y oligarquías de uno u otro signo. Recuerdo algunas grandes empresas que se nombraban: Abertis, Repsol, Telefónica… Pero ante todo era aquella la que salía trasquilada:

  • Nos podemos preguntar por el dividendo de empresas periodísticas de las empresas tradicionales y por la independencia periodística. Pero la realidad es que existe un cuarto poder, la banca, que al arrope de la crisis financiera ha abusado del ciudadano de a pie (sueldos obscenos de sus administradores, por ejemplo) y tiene mucho que callar u ocultar. Y posee en gran medida los medios.
  • Resulta imposible denunciar los efectos de su mala gestión, de su cruel modo de trabajar, de su patológico modo de medrar (pensiones, paro, preferentes y productos tóxicos de socios…). Si la propiedad real por deudas ha pasado de las anteriores manos privadas a manos de los bancos, de las grandes multinacionales o de particulares que también poseen acciones en esos medios de comunicación, es imposible denunciar la mala praxis.
  • Sobre el papel existe la independencia jurídica, política y periodística que debería garantizar la imparcialidad informativa sin importar quién gobierne.
  • Pero ante los temas candentes, la credibilidad se ve resentida porque hay que lavar la imagen, la tarea de años de objetividad y buen hacer se pierde en un segundo. Y se ocultan o manipulan conflictos que no les conviene airear, por medio de una especie de omertá mediática (como el código de honor mafioso, qué contrasentido, qué paradoja).
  • Las redes sociales de los nuevos medios independientes no son suficientemente poderosas para atajar esta desinformación real y esta información ficticia. Los medios independientes no dejan de hacer agua.
  • Los poderosos se convierten en los azotes de la corrupción de sus enemigos, pero no en los de la de sus allegados; y mientras cavan la tumba de unos imputados, dejan marchar de rositas a otros (se cede a dudosas teorías conspiratorias, a presiones sobre determinados periodistas…).
  • Muchos son los casos que han quedado en el aire: el de la Gurtel, el caso Palma Arena del que se desglosó el caso Urdangarín, la burbuja del ladrillo, la banca, la dación en pago, el rescate financiero, las pensiones… mientras algunas empresas periodísticas crecen con deudas.
  • Ahora todo tiene que ver con los euros. En el epicentro de la corrupción balear, Jaume Matas, con lazos incontestables con algunos periódicos y accionista por ejemplo de la edición balear de El mundo.
  • En ocasiones, los instructores de casos como el de Garzón (con varios frentes: las escuchas telefónicas, los sobres del Santander o el de el chivatazo del caso Faisán, lo de la memoria histórica de los asesinados durante la guerra civil, a quien se afea la instrucción de los casos y provoca que el juez estrella acabe estrellado) son familiares de personas importantes en la administración de un periódico. ¿Hay una sombra alargada que se cierne sobre ello? ¿Hay lazos entre casos que se desatan o se esconden?
  • El maquillaje ha pasado de la esfera personal a la pública y se ha convertido en un doble impagable para multinacionales petroleras, gasísticas, telefónicas… Todo esto origina un cuarto poder en que los medios y los periodistas están al servicio de la publicidad de la banca, que concede o no los créditos.
  • A pesar de ser un pilar básico de la democracia frente a los desmanes políticos (ejecutivo, legislativo o judicial), es la suya una labor tan encomiable como prácticamente imposible.
  • En casos así uno se pregunta si los progres de medio pelo y los ultraconservadores no serán los mismos perros con distintos collares y sus empresas intocables. Ejemplo: en la huelga de hambre de seis trabajadores de Telefónica en 2012 se produjo una Omertà mediática en El País de Juan Luis Cebrián El Mundo de Pedro J. Ramírez y La Vanguardia de Javier Godó.
  • Una opción es despedir a los veteranos incómodos.
  • Según Pere Rusiñol en el prólogo, se produce un nuevo modelo de propiedad, la del accionista, consecuencia de ser absorbidos por el medio financiero, de ahí que los lectores no se fíen ni deban fiarse.
  • Las fuentes de ingresos diarios históricamente fueron de un 60% por la publicidad (ahora el total, incluso tienen que andar con regalos ya que han reducido los ingresos de la publicidad) y un 40% por las ventas. Es normal si tenemos en cuenta que hay información gratis en Internet y más rápida y que la tecnología abarata costes.
  • El viejo periodismo independiente es ninguneado. De ahí el papel fundamental de la irreverente revista satírica Mongolia que preconiza la muerte del periodismo clásico: “perro come perro” sobre la propia crisis de los medios.

PARA SABER MÁS:

http://www.revistamongolia.com/noticias/papel-mojado-la-crisis-de-la-prensa-ya-la-venta-en-librerias.

http://www.eldiario.es/zonacritica/Papel-prensa-fracaso-periodicos-Espana_6_130946927.html.

 

COMPARTIENDO VERSOS Y VERSOS COMPARTIDOS

Diploma Versos compartidos.jpg

Siempre es agradable que consideren que lo que haces está bien. Aunque algunos concursos no sean lo que parecen. Aunque algunas personas se aprovechen de tu ingenuidad y otras se sometan a sus débitos más que a sus gustos.

Por lo pronto, comparto estos diplomas que me han enviado por correo tras participar en sendos concursos. Poco significan, pero me gustan…Elena Gema Camacho Rozas .jpg

ACOGIDA SÍ, GUERRA NO

El viernes 30 de junio, bajo una lluvia de escándalo que parecía refrendar que no es justo lo que muchas personas sufren, nos reunimos personas que creemos que merece la pena la lucha incruenta contra la sinrazón feroz y la palabra y la música contra las pateras, las mafias y las balas. Aquí os dejo el poema que escribí para el acto:

 

Soy solo un emigrante que su país echó.

Me miran, y ven en mí un peligro.

Me miran, y ven en mí un mendigo.

Me miran, y no me ven.

 

Solo observan qué me falta,

qué me sobra, qué me hace distinto

de ellos, de su grupo, de su estatus.

Soy el cero a la izquierda del progreso.

 

No recuerdo el país en que apenas me crié.

No hay entre mis pertenencias

ni Biblia ni Torá ni Corán

ni palabra de Dios único

que mis decisiones dicte ni mis males sane.

Y carezco de espejo que muestre mi color.

 

La Convención de Ginebra es un papel mojado,

como mi propia ropa, como mis propios pies,

como esta tienda de campaña desvencijada.

Prestadas incluso la humedad y la intemperie.

 

En mi hermana hincó el dolor sus garras,

mujer en lugar equivocado.

Un amigo homosexual y un primo albino

se ganaron cárcel, tortura y expulsión.

 

Pusimos rumbo como quien tiene alas.

hacia otro continente sin guerras, sin hambrunas.

Somos los desechados de toda dictadura:

marginación, pobreza, violencia y corrupción.

 

No hay guerra más penosa que este sufrir diario.

El derecho de asilo internacional no prevalece

cuando cada Estado impone su derecho propio.

Las cuotas no se cumplen y los conflictos siguen.

 

ACNUR es tan longevo como un abuelo apátrida.

Los protocolos toman forma de estigma y

son los países pobres de Asia y África

quienes nos abren sus puertas y sus manos.

 

Mi asilo es inhumano. La ONU me celebra:

nos cantan, nos recitan, nos numeran. Yo callo.

La utopía es un piercing pomposo y gangrenado.

 

Nos registran, nos asientan, nos estancan,

como reses marcadas al fuego por el hierro.

Retornamos de la nada al inframundo,

ejército de indigentes del tamaño

de cualquiera de los países que nos niegan.

Que la mitad sean niños ¿a quién le importa?

El derecho arroja a quien acoge

a pozos sin fondos, sin sosiego.

¿Quién obliga a conceder asilo?

Los artículos de las Convenciones son solo

eso: cifras sin cara, pasos en falso,

falsas soluciones y el estupor hecho carne.

 

Pero oigo voces a veces en la calle

que parecen amigas.

Son ellas quienes quieren abordar mis males,

derrotarlos.

Esas voces importunan mis fantasmas,

me hacen creer. ¿Tendremos algún futuro aquí?

 

Las fronteras son una línea

en el horizonte de las aspiraciones.

Y nos desplazamos en hileras tan ligeras

que el horizonte nos hace vulnerables

con su férrea férrea lejanía.

A VUELTAS CON LOS IMPRESCINDIBLES

Este curso se nos ha llevado a muchas personas imprescindibles. La desgracia reiterada llena el cementerio de seres imprescindibles. Y así es la vida, una madrastra que nos va envenenando poco a poco. Un alumno, un compañero, una amiga… Todos estupendos y prometedores. Hasta que un día un accidente, una enfermedad, un golpe del destino… vienen a cobrar facturas pendientes de existencia, y no hay moroso que pueda devolver el pagaré.

                                                         A FELIPE MARAÑÓN REY:

En tu cuerpo orondo de fogata,

en tu bigote altivo y daliniano,

en tu escucha pausada y siempre afable

y en tu: “Ya falta menos, compañero…”,

 

tu eterna sonrisa de hamaca nos mece

para que alerta estemos

contra los malos rollos y el negligente

paso por este mundo arduo del magister,

para no alterar el poso bueno

que hemos de dejar

en estos hijos que nunca tuvimos.

 

En tu campechanía y bonhomía,

descansa nuestro ejemplo cotidiano

y el gratificante diálogo que nos aúna

a estos amigos que la profesión nos eligió.

 

A LOLI PEÑIL, AMIGA ENTRAÑABLE:

Eras la bomba, amiga,

mi reina republicana allí donde ibas.

 

Tierna como un bocadillo

de cacao en pan de molde,

solidaria sin mojigaterías.

Buena como una hamaca

a la sombra de dos árboles

cuando el agosto arrecia,

compañera de tertulias y comidas.

Y sencilla, como solo lo son

los que lo tienen claro:

generadora de risas y alegría,

se saben necesarios y, de inmediato,

se ponen al servicio ajeno,

Sin exabruptos ni pedantería.

 

Tan dulce y generosa que por dar diste,

a la muerte, caramelos con sabor a ti misma.

Agradable con todos y arco iris

que alumbró la negrura de la vida fugaz,

sin medias verdades ni leves mentiras.

La simpatía se hizo persona

en tu cuerpo orondo de odalisca,

empática, simpática y activa.

 

Así te sentí, Loli, cercana y esplendente.

Y yo, siempre llena de afanes trabajosos,

fui aplazando tu compañía sutil

en eventos políticos, domésticos, cotidianos…

Siempre creemos que el tiempo nos dará,

y siempre sin tregua nos alcanza

con sus cuentas pendientes, sus sueños

por cumplir y sus reglas a contracorriente.

Tus tréboles de cuatro hojas, sin embargo,

renacen estacionalmente en mi balcón,

como quien busca un nido a que aferrarse.

 

Un mimo de terciopelo,

un beso azucarado,

un achuchón gigante,

un placentero masaje,

nos fuiste regalando

como quien deja migas

en medio del camino

para saber el modo

de llegar ¿quién sabe adónde!

¿Quiénes disfrutarán ahora

lo que nos entregabas? Mi reina mora,

engalanarás el paisaje en que te halles

y acariciarás el paladar

con los múltiples frutos y sabores

de tus especialidades culinarias.

 

Valiente afrontaste la vida con todos

y cada uno de sus inconvenientes,

sin dar un paso atrás ni para coger impulso,

porque abanderabas la vanguardia

y no son gratis los días que se olvidan

en un estupor acomodaticio.

 

Si nuestra hambre de piel nos humaniza,

tú fuiste humana por partida doble.

Siempre mirando al frente y enfrentándonos

con ese derroche de optimismo que te caracterizaba.

No perdamos el tiempo en darnos mimos cabizbajos.

Tú nos quieres alegres, plantando cara a las trampas

de la muerte, que afrontaste con la cabeza alta

en tu pañuelo multicolor y con la mano abierta

de quien todo lo ofrece. Hay que seguir adelante

con tus mismas agallas y amor al prójimo,

para cogerle a la vida por los cuernos

y nunca quedarse tras la barrera de los timoratos.

 

Nos enamoramos de ti no poco a poco

sino como llega un vendaval, tan de repente,

que fue verte y sentir que no eras pasajera,

un ser que alimenta un momento y se diluye

en el tiempo y el espacio interminables.

Imponente y vital, bellísima persona

por dentro y por fuera, jugosa y

consistente, por fuera y por dentro,

nos llenó tu amistad que nunca estuvo de paso.

No necesitas homenajes, no, que nos recuerden

lo que fuiste: un hito imprescindible en nuestras

vidas, huérfanas y llenas de tu valor encomendado.

 

Es esta despedida un corto adiós,

Un aplazamiento en el encuentro,

un hasta pronto, Loli, amiga.

Llore quien le haga falta. Las lágrimas son solo

agua corriente y el mar en que desembocan

no es un morir eterno. Es una forma nueva

de energía que, junto a la nuestra,

navegará por los océanos algún día

hasta que llegue el momento

en que arribemos a la misma playa.

 

Yo pienso creer por Ti.

Esto no es una pérdida,

es una ganancia a largo plazo.

El Más Allá te esperaba

con una envidia poco sana y muy terrenal.

Sentada, divina, guiarás las directrices

de ese Dios equívoco y tantas veces esquivo

que tú no entendías que fuera permisivo

con las miserias y con los mezquinos.

 

Mi reina mora, baila, vuela, juega, ríe, sueña…

Y haz que los ángeles se chupen los dedos

con tus recetas de gloria.

BLOG EDUCATIVO DE MÚSICA

¿A quién no le gusta la música?

El que no haya bailado un ritmo alguna vez, quien no haya tarareado una canción, quien no tenga una banda sonora vital es un especimen raro raro (casi tanto para mí como espécimen, que es la palabra que la Santa Madre Iglesia de la Lengua -la RAE- da por válida, o incluso más).

¿Y qué profano conoce todas las familias de los instrumentos, los sonidos propios de cada uno de ellos, y otros mil contenidos de ese vasto arte que es la música?

Pues si sois curiosos como yo, aquí dejo unos enlaces muy interesantes:

CITAS VARIAS (DE RECORTES DE PERIÓDICOS, DE CALENDARIOS Y LITERARIAS):

Las citas, cuando quedan esculpidas en nuestra memoria, nos sugieren pensamientos originales; además, despiertan en nosotros el deseo de leer a los autores de los cuales han sido tomadas. (Winston Churchill)

  1. El Escarabajo de Manuel Mújica Láinez:
    • Nada sobrepasa en angustia a un dios asustado.
    • Los dioses hemos fatigado al mundo, que sin embargo tenía hambre de dioses.
  2. José Emilio Pacheco(visita en http://amediavoz.com/pacheco.htm una breve antología de sus poemas):
    • Enseguida pensé que Dios es dos: / La luna y el sol, la tierra y el mar, el aire y el fuego.O es dos en uno; la lluvia / la planta, el relámpago / el trueno. //(…) / ¿Dios es el bien porque regala la lluvia? / ¿Dios es el mal por ser la piedra que mata? / ¿Dios es el agua que cuando falta aniquila /y cuando crece nos arrastra y ahoga?
    • A la parte de mí que me da miedo / la llamaré Demonio. / ¿O es el doble de Dios, su inmensa sombra? / Porque sin el dolor y sin el mal / no existirían  el bien ni el placer, / del mismo modo que para la luz / son necesarias las tinieblas.
    • Contraelegía: Mi único tema es lo que ya no está / Y mi obsesión se llama lo perdido / Mi punzante estribillo es nunca más / Y sin embargo amo este cambio perpetuo / este variar segundo tras segundo / porque sin él lo que llamamos vida / sería de piedra.
    • La gota es un modelo de concisión: / todo el universo / encerrado en un punto de agua.No tomes muy en serio / lo que te dice la memoria.
    • Del poema Presencias: ¿Qué va a quedar de mí cuando me muera / sino esta llave ilesa de agonía,/ estas pocas palabras con que el día, / dejó cenizas de su sombra fiera?
    • Un marine: Quiso apagar incendios con el fuego. /Murió en la selva de Vietnam / y en vano.
      1. Richard Whately: Enseñar a quien no tiene curiosidad por aprender de sembrar un campo sin ararlo.
      2. Derek Curtis: Si cree usted que la educación es cara, pruebe con la ignorancia.
      3. Otras citas sobre la educación puedes encontrar en: http://www.muyinteresante.es/cultura/arte-cultura/articulo/ocho-frases-sobre-educacion
      4. Observaciones sobre el plano-secuencia. Pier Paolo Pasolini:

      Es decir, el hombre se expresa sobre todo con su acción —no entendida en una mera acepción pragmática—, porque es con esa acción que modifica la realidad e incide en el espíritu. Pero esta acción suya carece de unidad, o sea, de sentido, hasta que no está acabada. Mientras Lenin vivía, el lenguaje de su acción era posible y, por lo tanto, modificable por eventuales acciones futuras. En suma, mientras tiene futuro, es decir una incógnita, un hombre no termina de expresarse. Puede haber un hombre honesto que, a los sesenta años comete un delito: dicha acción modifica todas sus acciones pasadas, y él se presenta entonces como alguien distinto de lo que siempre ha sido. Hasta que yo no esté muerto, nadie podrá dar un sentido a mi acción que, en cuanto momento lingüístico, es difícil de descifrar.

      Por lo tanto es absolutamente necesario morir, porque, mientras estamos vivos, carecemos de sentido, y el lenguaje de nuestra vida (con el que nos expresamos, y al que atribuimos la máxima importancia) es intraducible: un caos de posibilidades, una búsqueda de relaciones y de significados sin solución de continuidad. La muerte efectúa un montaje fulmíneo de nuestra vida: o sea, elige sus momentos de veras significativos (ya no modificables por otros posibles momentos contrarios o incoherentes) y los pone en sucesión, convirtiendo nuestro presente, infinito, inestable e incierto, y por lo tanto lingüísticamente no descriptible, en un pasado claro, estable, cierto y que, así, deja describir lingüísticamente (en el ámbito de la citada semiología general). Sólo gracias a la muerte, nuestra vida nos sirve para expresarnos.

  1. Ibsen: Ni felicitaciones ni amenazas distraen al hombre que sabe lo que quiere.
  2. Aforismo Keniata: Trata bien al mundo, pues no te pertenece, lo tienes otorgado en préstamo por tus hijos.
  3. Consejos a los jóvenes escritores de Charles Baudelaire: El odio es un licor precioso, un veneno más dulce que el de los Borgia, porque está hecho con nuestra sangre, con nuestra salud, con nuestros sueños y con los dos tercios de nuestro amor. ¡Es necesario ser avaros con él!
  4. Reinhold Niebuhr: Señor, concédeme serenidad para aceptar lo que no puedo cambiar, valor para cambiar lo que sí puedo y sabiduría para reconocer la diferencia.
  5. Nietzsche: El hombre solitario sufre tantas amenazas y vive con tantos miedos en este mundo que no tenido más remedio que inventar la risa.
  6. Jules Renard: Cuanto más se lee, menos se imita.
  7. Freud: Te dices a ti mismo: ¡Mira, aquí está el mundo que aparenta ser tan peligroso! Pero no es nada más que un juego de niños. Merece la pena hacer chistes sobre esta amenaza.
  8. Octavio Paz: Todas las culturas son cultura, todos los hombres son el hombre.
  9. Mentiras y disparates: A la luz del farol apagado /un mudo leía, /un sordo escuchaba, / un ciego miraba/ y a un calvo que había / los pelos de punta se le ponían.
  10. Décima de Francisco Gregorio de Salas referida a la veleta de una iglesia de San Miguel en cuya pala había una efigie del Santo sobre una figura del diablo al que amenazaba con una espada: Todos podemos creer /de donde los aires vienen,/ pues los dos que lo previenen/ muy bien lo pueden saber./ Sólo podrá suceder/ que el diablo mienta insensato; / pero el santo poco grato/ dirá, al ver su falsedad:/ Pícaro, di la verdad,/ mira que si no te mato.
  11. Denis Diderot: Dos cualidades esenciales en un artista: la moral y la perspectiva.
  12. Jean Jacques Rousseau: Si quitáis de nuestro corazón el amor de lo bello, nos quitáis todo el encanto de vivir.
  13. Séneca: Sólo venciéndote vencerás.
  14. Lao-Tse: El sabio disfruta de lo que tiene. El necio quiere más.
  15. Lao-Tse: Una espada que se afila sin cesar no conservará mucho tiempo su filo. Retirarse una vez realizada la obra: he ahí el tao del cielo.
  16. Cicerón: Solamente pueden unirnos los buenos sentimientos; el interés nunca ha formado amistades estables.
  17. Nietzsche: Donde empieza el Estado termina el hombre.
  1. Sai Baba: El deseo es una hoguera que arde con más fuerza cuando es alentado. Un deseo conduce a diez más y el hombre se agota tratando de satisfacer las exigencias de esa cadena de deseos.
  2. Edmund Burke: El mayor error lo comete quien no hace nada porque sólo podría hacer un poco.
  3. Martin Luther King: No me preocupa el grito de los violentos, de los corruptos, de los deshonestos, de los sin ética… Lo que más me preocupa es el silencio de los buenos.
  4. Montesquieu: Corriendo tras el placer no se alcanza otra cosa que el dolor.
  1. Telleirand: Dios nos ha dado el divino don de la palabra para poder ocultar nuestros pensamientos.
  2. Carlos Salomón: El hombre, en silencio, escucha/ el ruido de la guadaña. En La sed, Adonáis, 1951
    • De esta misma obra: La muerte va tras del hombre. / En su soledad le alcanza.
    • En el artículo de Elda Lavín titulado «Carlos Salomón: razones para una elección»: Vivir sin poesía -sin, en boca de Diego, “este puñado de autoprofecías”-  es la forma más  desamparada de la renuncia.
  1. Antonio Porchia: Nadie te ha dado nada por nada si nadie te ha dado el corazón, porque sólo el corazón se da por nada.
  2. Francis Bacon: Nos estimula tanto la conciencia de vida, cuanto la de muerte; lo mismo que la del azar que decide entre ambas.
  3. En la obra El hombre de los 40 escudos de Voltaire, aparece este dicho popular: Los frailes son los hombres que se reúnen sin conocerse, viven sin quererse y mueren sin llorarse.
    • En esta misma obra y en la línea de considerarlos desertores de la sociedad: Los frailes son parricidas que aniquilan a toda una posteridad.
    • También se les considera antipatrióticos, antihumanos, aburridos, inútiles con su reclusión -equiparable a una muerte en vida- y su vida contra natura y a costa de sus compatriotas a los que usurpa su riqueza: Aquel estado o situación del que puede decirse que si lo adoptase todo el mundo se acabaría la humanidad, debe condenarse, Y quien lo adopte causa a la especie que pertenece el mayor mal que puede hacerle.
    • También: En todo pleito, en toda contienda, en toda disputa, distingamos al agresor del agraviado y el opresor del oprimido. La guerra ofensiva es infame pero la defensiva es justa.
    • Y sigue: Es preciso escarmentar al delincuente, pero más que la horca le intimidan el trabajo forzado y la vergüenza duradera. (…) una buscado para nada sirve, y (…) las penas han de servir.

CONTRA VIENTO Y MAREA

Si hay una palabra que define a esta familia que no puede estar sufriendo más, es Entereza.

La mayoría ante el desasosiego levamos anclas y huimos a un mejor destino, o arriamos velas y nos dejamos vencer por el desánimo. Ellos no. Ellos mueven cielo y tierra una y otra vez. Y remueven conciencias, porque nada hay peor que la inacción y la flojeza* (ya sé que es flojera, pero este palabro mío tiene la detestable connotación de pereza).

Y si hubiéramos de aplicarles un calificativo es el de Pertinaces. No se arredran, no se callan, no se paran. Siguen adelante, al timón de la búsqueda.

Tras la desaparición en alta mar cuando hacían el trayecto Cannes-Mallorca, adonde se preveía que llegaran el 2 de mayo, gente de todas partes y de toda clase social se ha hecho eco de su grito de auxilio. Viajaban a bordo del Sirius, un velero clásico de bandera británica:

En vista de que nuestros argonautas de pacotilla (esos que tienen los medios pero a los que les faltan las ganas) no hacen nada, siguen ideando métodos de ayuda. Aquí os dejo el último:

http://getyourcause.com/en/cause/AY%C3%9ADANOS-EN-LA-B%C3%9ASQUEDA-DE-ALEX-Y-EMILIO-516

Si podéis aportar algo, gracias.

Si solo podéis compartir, gracias también. Que muchos pocos suman un mucho y no hay patrón sin marineros.

http://www.elespanol.com/cultura/libros/20160321/111239026_0.html.

 

NÉMESIS


Philip Roth, en Némesis, aborda temas tales como la culpa, la responsabilidad,  la rebeldía contra Dios y, sobre todo, la estrechez de conciencia (sobre todo referida a uno mismo, no la de esos que tienen dos varas de medir que siempre les benefician, sino la de los otros, esos que admiten y disculpan en el prójimo lo que nunca se permitirían a sí mismos). También se centra en ideas como el influjo de las circunstancias o el destino, porque hay decisiones que nos cuestan o nos salvan la vida en un segundo.

El canto al esfuerzo inicial se disuelve en un mazazo. Aunque solo un porcentaje de los infectados por polio muere por parálisis respiratoria, muchos habrán de sobrevivir con malformaciones físicas durante el virulento brote que asola Newark (Nueva Jersey) en el verano de 1944, es decir, en plena II Guerra Mundial. La epidemia (de la que una víctima famosa fue Franklin Delano Roosevelt), como cualquier tragedia, descubre el lado más humanitario o mísero de cada cual, a causa de las reacciones al miedo, a la rabia, al dolor, al desconcierto, etc., que provoca.

El protagonista, Bucky Cantor, un chico criado por sus abuelos (su madre murió y su padre es un ladrón), es el joven profesor de la escuela Chancellor Avenue, muy entregado a sus alumnos, pero lleno de recelos en relación a su papel en el mundo (su condición física es excelente; pero su pésima visión le han impedido que “cumpla con su patria” en la contienda).

La obra se estructura como un largo flash back, cuando Arnold -un antiguo alumno- se tropieza con él en primavera de 1971. En las dos primeras partes (Una Newark ecuatorial e Indian Hill) la novela está escrita en tercera persona con un narrador omnisciente. Sólo sorprende en la primera parte este enunciado: “La mañana siguiente fue la peor de todas. Otros tres chicos enfermaron de polio: Leo Feinswog, Paul Lippman y yo, Arnie Mesnikoff“, cuyo sentido acabamos desentrañando en la tercera (Reunión), en que advertimos que es precisamente ese personaje secundario quien se ha erigido en “autor” de esta especie de biografía de Bucky Cantor.  Arnie, con una minúscula participación como testigo de los hechos y otra muchísimo mayor como editor de los mismos, tras sus conversaciones con el profesor idealizado cuyos pies de barro se resquebrajan, relata lo que el protagonista le ha contado directamente. Así a posteriori nos explicamos el sentido de aquella frase.

Según Arnie, no sólo las tres D que valoraba su profesor en el deporte (determinación, dedicación y disciplina) son imprescindibles en la vida, ese deporte de alto rendimiento al que nadie somos ajenos: Para vivir no puede faltarnos la autoestima, de la que Bucky carece, por lo que él es el peor enemigo de sí mismo, ya que las secuelas de la enfermedad habían dañado su seguridad y atrofiado su fuerza.

Su personalidad heroica no es menor que su agilidad (de hecho es apodado As por su excelencia deportiva: levantamiento de pesas, saltos de trampolín, lanzamiento de jabalina…), como demuestra, por ejemplo, el estremecedor episodio en que media entre sus jugadores y los provocadores italianos que escupen junto a las pistas del colegio para, en teoría, propagar la enfermedad. Sin embargo, un ramalazo neurótico le persigue cuando se desencadena su contagio. Entonces le da por pensar en si el mal le persigue o lo lleva él. Y de ahí a culparse de haber sido el causante de varias muertes en su posible etapa de portador del virus, infectado pero aparentemente sano por estar asintomático, hay un solo paso.

Ni siquiera el amor le hará cambiar de idea, a pesar de que su energía y su honestidad están fuera de toda duda, cuando sus eternos dilemas y su injustificada autodecepción le exijan un sacrificio inmerecido, tras, paradójicamente, atarcarle la enfermedad de la que huye en el campamento infantil de los montes Poconos, al que había ido para respirar aire puro y alejarse del hediondo de su pueblo. Y es que el protagonista se siente la Mary Tifoidea de su época y su entorno, término genérico derivado del nombre de la que se cree la primera portadora sana norteamericana de esa peligrosa enfermedad y que se aplica por extensión a cualquier portador aparentemente sano de cualquier otra enfermedad grave (http://lacienciadelhoy.blogspot.com.es/2012/03/normal-0-21-false-false-false-es-x-none.html). Los paseos hasta la isla en canoa con Marcia, su prometida, solo serán un espejismo de felicidad.

Frases para el recuerdo, citas que hacen pensar:

  • Podemos ser jueces equivocados de nosotros mismos cuando no está justificado en modo alguno. Un sentido de la responsabilidad equivocado puede ser debilitante.
  • Una enfermedad paralizante que ataca sobre todo a los niños y mata a algunos…, eso le resulta difícil de aceptar a cualquier adulto. Tienes conciencia, y es un valioso atributo, pero no lo es si te lleva a creer que eres culpable de lo que está muy lejos del alcance de tu responsabilidad.
  • Cuanto menos miedo, mejor. El miedo nos castra. El miedo nos degrada. Contribuir a reducir el miedo: esa es tu tarea y la mía.
  • Unas veces tienes suerte y otras no. Toda biografía está sujeta al azar y, empezando por la misma idea, el azar -la tiranía de la contingencia- lo es todo. Creo que el señor Cantor se refería al azar cuando censuraba aquello que él llamaba Dios.
  • Ya hay suficiente crueldad en el mundo tal como están las cosas. No las empeore convirtiéndose en chivo expiatorio (consejo excelente).
  • Pero nadie es tan difícil de salvar como un buen muchacho moralmente deshecho. Había vivido solo demasiado tiempo con su visión de las cosas -y desprovisto de todo lo que había deseado tener fervientemente- para que yo pudiera desterrar la interpretación que hacía de aquel terrible acontecimiento de su vida o modificar su relación con este (…). El sentimiento de culpa en un hombre como Bucky puede parecer absurdo, pero de hecho es inevitable. Una persona así está condenada. Nada de lo que haga estará a la altura de su ideal. Su responsabilidad no conoce límites. De hecho no confía en sus límites porque, cargado con una severa bondad natural que no le permite resignarse al sufrimiento del prójimo, nunca reconocerá que tiene límites sin sentirse culpable.
  • En el deporte todo requiere determinación. Las tres D: determinación, dedicación y disciplina, y prácticamente lo habréis logrado.
  • Su concepto de Dios era el de un ser omnipotente no constituido por la unión de tres personas en una divinidad, como en el cristianismo, sino de dos: un jodido enfermo y un genio maligno.
  • Para mi mentalidad atea, proponer un Dios semejante no era ciertamente más ridículo que creer en las divinidades que confortan a millones de seres humanos; (…) Tenía que preguntar por qué. ¿Por qué? ¿Por qué? Que sea gratuita, contingente, absurda y trágica no le satisface. Que sea un virus capaz de proliferarse no le satisface. Este mártir, este maníaco del porqué busca desesperadamente una causa más profunda, y encuentra el porqué ya sea en Dios, ya sea en sí mismo o, de una manera mística, misteriosa, en la temible unión de ambos como el único destructor.

PARA SABER MÁS:

En relación al perfeccionismo paralizante, porque todo en exceso se vuelve la cara oculta y despreciable de lo que pudo ser una virtud, quiero dejar constancia de tres magníficos artículos que pueden ayudarnos a plantarle cara a esta silenciosa epidemia del siglo XXI

1-Sé eficiente antes que “excelente”:  http://tusbuenosmomentos.com/2012/04/combatir-perfeccionismo/

2-“Lo perfecto es enemigo de lo bueno” (Voltaire) y hay que buscar un equilibrio entre cantidad y calidad:  http://davidcantone.com/lo-perfecto-es-enemigo-de-lo-bueno/.

3-“No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy”, pero no sigas rematándolo indefinidamente si ya lo hiciste bien: http://www.telegama.com/societyof2000/ver.asp?art=3619.

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