IN MEMORIAM:

Hay personas que nos llegan hondo, personas imprescindibles, personas-hito que señalan épocas o recuerdan fases de la vida propia. Recuerdo hace dos cursos una clase de 1º de ESO (primerín que digo yo). Un puñado de alumnos buenos en todos los sentidos, listos, simpáticos, amenos… Y un jovencito de claro ébano sentado atrás y a la izquierda, educado y curioso, con una mirada avasalladora y un gracejo transparente, tan vivaz y risueño que no me viene a la mente una imagen de él en que no esté sonriendo, ninguna mala cara en algo más de dos años y medio.

Desgraciadamente, se nos ha ido, en forma de noticia luctuosa y, por el momento, ha dejado el instituto nuestro un poco más vacío y silencioso, como si esperásemos su regreso después de una excursión. Se llamaba Jeffrey y me siento orgullosa de haberlo conocido.

A Jeffrey Santamaría Orobio

Dos veces bueno porque fuiste breve,
como un relámpago en una noche oscura,
como un tizón de risas en medio del silencio,
con gran argumentario para ser tan joven.

Jovial y generoso, brindas tu vida ahora
y alientas a otros seres a punto de perderla.
Tus ojos optimistas mirarán otras caras.
Otro pecho corajudo palpitará en tu honor,
y habrá quien respire porque te dormiste
acunado en los brazos de quien más te amó.

En nuestros sueños, quienes tuvimos la suerte
de compartir tu escaso y voraz tiempo,
dormitará una estancia pequeña como tú,
alegre y vivaracha, curiosa y feliz
de haberte conocido cuando fuiste promesa.

Los angelitos negros de Machín, ajedrecistas
risueños te arropan ya en el cielo. Ganadores
tempranos de esta partida vil, la vida pasajera.
Y sonríen con una sonrisa tan parecida a ti
que es tu imagen misma e ilumina y vigila
el pozo de tristeza en que nos has dejado.

Una nueva pandilla con que lidiar tus bromas,
unos nuevos amigos que otearán este mundo
contigo en sus rodillas por nuevo y por bonito,
para que tu familia y tus jovencísimos amigos viejos
sepan vivir sin ti por ti, y como tú hubieras querido.

UN BLOG DE AULA MUY RECOMENDABLE

Gracias a mi amiga Azrael, he conocido el blog de una profesora de la asignatura de Lengua y Literatura muy bueno: https://raquelpelayo.blogspot.com.es/ (también https://raquelpelayo.wordpress.com/).

Imagen-blog

En él cuelga enlaces magníficos (por ejemplo el de Eli Díez,
http://sintaxisfacil.blogspot.com.es), vídeos, comentarios, trabajos… con una pertinencia exquisita. Y, además, en abierto, como me gusta a mí, porque es de bien nacidos compartir sabiduría y medios. Y la generosidad de una persona dice mucho de cómo es. Compartiendo todos ganamos.

Mi blog es muchísimo más modesto, pero por si os sirve de algo es: https://aneleameg.wordpress.com/.

MUCHAS GRACIAS, Raquel, Eli, etc. GRACIAS A TODOS LOS QUE BUSCAN EDUCAR, AYUDAN A EDUCAR, COMPARTEN EDUCACIÓN…

 

LA ESTRATEGIA DEL PARÁSITO

La estrategia del parasito

Un acierto magnífico de esta novela -estructurada en quince capítulos y un epílogo- son sus primeros párrafos, que enganchan a adultos y a jóvenes, sean lectores avezados o no. Además, el rápido ritmo narrativo y la abundancia de diálogos permite seguir la novela sin los escollos que sesudas explicaciones podrían ralentizar sin aclarar más.

César Mallorquí la titula La estrategia del parásito, título que aparece en la portada, aunque luego tacha este y su propio nombre para pasarla a llamar El asunto Miyazaki de un tal Óscar Herrero, con los que hace alusión al quid de la cuestión y a su protagonista-narrador (un joven que sin comerlo ni beberlo se ve involucrado en una sucesión de asesinatos, espionaje y terror psicológico). Dos gruesos hilos enmarañan la trama:

  • Miyazaki es el nombre de un programa de encriptación de datos al que no se puede acceder sin clave (un PGP).
  • Mario -antiguo compañero de Óscar- y un socio (Blacky) crearon Camelot, un prestigiosísimo grupo de crackers –hackers especializados en violar la seguridad de los sistemas informáticos, bien por dinero o por mero gamberrismo- de la Red.

Crímenes, secretos, complejidades informáticas (como el archivo Camaleón, aparentemente una página web pornográfica) nos recriminan cómo la mayoría nos despreocupamos de cuánto pueden saber de nosotros con un clic; de ahí que su tema central sea el de la perversidad latente de Internet. Ya la forma en que se separan los episodios dentro de cada capítulo -por medio de una arroba (suele hacerse con asteriscos o con un espacio en blanco mayor que el que hay entre párrafos)- nos pone sobre aviso de que el asunto principal guarda relación con Internet. La Internet oculta se nos presenta como una amenaza que puede saber desde dónde nos comunicamos y cuándo, o qué estamos haciendo en cada momento. Por eso se refiere en alguna ocasión a ella con estos términos: “vigilante en las sombras”.

Mallorquí comenta que la escribió al “estilo Hitchcock”, ya que hace que un ser completamente normal, no especialmente heroico, se tenga que enfrentar a lo que nunca se hubiera imaginado. Óscar es un estudiante de periodismo que, gracias a Judit -la exnovia del superdotado Mario, el que tenía la clave para desvelarlo todo- logrará ir saliendo indemne. Ella le será de gran ayuda debido a sus múltiples contactos y su tren de vida. Desde que se pone a investigar, Óscar pretende contarnos el motivo de su penosa situación actual (en el capítulo uno le persiguen tanto la policía como los delincuentes de los que huye, no puede confiar apenas en nadie, no puede usar ningún medio de comunicación habitual como el móvil, y le acusan de varios crímenes que él no ha cometido): “Estoy muerto, lo sé; tan muerto como Mario”. Y apela a los lectores que vamos a leer su historia: “¿Alguna vez habéis tenido problemas? Hablo de problemas de verdad, no de chorradas”.

“Todo comenzó con un accidente de tráfico” en el que falleció ese antiguo compañero de colegio de altas capacidades y la recepción dos días después de un paquetito con un pendrive, una carta y unas instrucciones que, precisamente, le había enviado aquel.

El epílogo deja la puerta abierta a una segunda parte que parece ser que Mallorquí se propuso escribir. Ojalá lo cumpla y sepamos definitivamente cómo se resuelve ese gran problema cuyas dimensiones superan a nuestra Tierra y que subyace tras esa fortaleza que llaman Internet. Pero no solo hay que conocer al enemigo, sino divulgar sus malas artes. No por casualidad Mario escogió a Óscar (¡no olvidemos que estudia periodismo!) como destinatario de su misión. Curiosamente, aquí se nos explica por qué esconde su historia tras el título de otro autor (porque Miyazaki es un parásito), y nos insta a teclear una dirección de Internet, clicar en una imagen y añadir la clave oportuna…Un final abierto en toda regla. Un final que nos absorbe y nos admira, no como tantos otros en que pensamos que el autor no supo rematar la faena.

CITAS:

  • Supongo que el miedo ofusca, pero la ira sorda te espabila.
  • Un troyano, o caballo de Troya, es un software malicioso que, escondido bajo un aspecto inofensivo, se ejecuta en el sistema permitiendo el acceso remoto de un usuario no autorizado. Sirve para robar y manipular información protegida. (…) El troyano infecta un ordenador y permite su control por un usuario no autorizado; al mismo tiempo, el ordenador infecta a otros ordenadores mediante la agenda de correo electrónico, hasta formar una red de “ordenadores robot”, que es lo que significa botnet. Mediante ese sistema se consigue controlar a la vez miles de ordenadores zombies, que luego sirven para enviar spam o para realizar ataques masivos.
  • Un camaleón es un software malicioso que adopta la apariencia de cualquier programa normal, como por ejemplo un procesador de textos o una hoja de cálculo, lo que sea. Funciona exactamente igual que el programa que imita, pero lleva oculto un subprograma que se dedica a algo muy distinto. Por lo general, robar y transmitir información
  • Como dicen los ingleses: no news, good news.

PARA SABER MÁS:

LORETO SESMA

Amor revólverLoreto Sesma hace su incursión en la literatura en papel con Amor revólver. Seis balas,  poemario con una preciosa portada simbólica y temática, que nos recuerda la literatura fugaz instalada en los blogs de citas, los Instagram u otras redes sociales (precisamente su origen es internauta).
Empezaré por lo que menos me ha gustado para acabar por lo que me ha parecido mejor. Me gustan las verdades, pero también que dejen un regusto y no un disgusto tras su paso. Y cualquier tropiezo es un medio para levantar el vuelo de la pluma y los pies de un suelo en el que a veces se fatigan como en arenas movedizas.
Hay en su obra aspectos mejorables: demasiado deshuesado, algunos tópicos y expresiones manidas, el genio irregular (altibajos que cualquier artista sufre y, más aún, resulta propio de la juventud, en búsqueda constante) y, sobre todo, una rima innecesaria -tanto interna como versal- que a veces resulta tediosa e infantil…

Dicho esto, le auguro un largo y fructífero recorrido, porque supone un soplo de aire fresco en la, en ocasiones, hermética, culturalista y/o poco comunicativa poesía española.
Destaca en ella su capacidad para deleitarnos con palabras sencillas y giros cotidianos, sentimientos cercanos y sueños compartidos que hacen de este libro un mágico corazón y un simple revólver. Sus balas nos dan de lleno, porque nos resultan archiconocidas y memorables. Porque la sencillez trabajada es como el look casual de los modernos, que atrapa a pesar de su apariencia de desenfado.
El paralelismo, el símil (hemorragia, salida de emergencia, droga), el humor y la ironía (Quién se quiso sentir reina / (…) cuando al trono/ vamos todos por la mañana) y la paradoja sustentada en contrarios (remedio / enfermedad, oscuridad /luz, afirmación /negación) son sus valedores más seguros a nivel lingüístico. En el têteà-tête, esa comunicación íntima que toda literatura debe instaurar entre autor y lector, lo son lo cotidiano y la humanidad que destilan sus versos, que no se regodean en el dolor (por el corazón roto, por el amor perdido, por la abuela muerta…), sino que alientan esperanza para sorprendernos, como le enseñó su padre, a tu adversario dale justo lo contrario de lo que espera y, seguramente, será amor, simpatía, agradecimiento. La mirada altiva para revolotear junto a la esperanza nos revela no un mundo de color de rosa, sí el mundo en que todo pasa y todo deja un poso de experiencia, de ahí que se describa: soy de esas personas que siempre prefieren el trato al truco/ la prueba/ a la prenda.
Y su magia nos hace emerger, lejos de derrotismos ajenos y tabúes al uso, sin poner freno a los tacos, los fracasos, las imágenes escatológicas, los juegos de palabras y los refranes desestructurados (que son otras de sus bazas y que desgrana en versos muy largos y versos muy cortos), para atraernos hacia su poesía con la misma insistencia con que se estrellan las polillas contra la luz.
Digamos que canta a la resolución, a no dejarse llevar por la casualidad sino por la causalidad, para buscar motivos y no pretextos. Sus sueños vienen a ser una prolongación de la realidad y no una imitación de la misma, y la poesía se convierte en un acto de voyeurismo. Y en esa observación nos habla de cómo se cruzan las vidas de los desconocidos, paralelas, complementarias, o totalmente diversas (poema 71).

El poemario se estructura en 99 poemas de dimensiones muy variables, cuya la lectura puede ser lineal o según el ritmo sugerido por la propia autora, que diseña un tablero de cuadrados concéntricos según el cual la lectura partiría del 82 y acabaría en el 93, un poco al estilo de Cortázar. Y es que el juego es uno de sus símbolos preferidos. Como cierre, y a modo de aforismos, nos regala unos disparos que agrupa en tres tipos, a los que denomina: Flores, Espinas o Whatever (soy la caja negra de un romance con turbulencias) y Ni idea (Como me voy a fiar del que dice ser cuerdo / si con una cuerda es como se ahorca a la gente). Y cierran el libro unas citas, como esta de Benedetti: Lo penoso es que la vida sigue después del tango.
Otros símbolos permanentes en su obra son: las serpientes frente a la manzana, el hecho de que te vuelen o abran la cabeza, los bailes, los juegos (de cartas, los puzles, etc.), el fluir y el eterno retorno (así el 42, en que insiste en que la vida seguirá), los espejos y la Alicia de Carroll, la atracción fatal de sustancias como las drogas (la cocaína y el peligro de la sobredosis)…
Sus temas son los habituales: el amor, el desamor, el dolor, el paso del tiempo… Y como un actual vanitas vanitatis nos habla de la importancia de la belleza interna sin recriminar nada a la belleza externa, visible, salvo cuando uno vive por y para ella exclusivamente, momento en el que nos recuerda que más que carne de cañón deberíamos ser carne de iceberg, ya que sólo mostramos una mínima parte de lo que somos (47). Su ideal no pasa por poner la otra mejilla, pero tampoco por vengarse, porque el odio que algunas personas sienten, nada más inflige dolor, y esa es una muy pobre recompensa. Por su lado, prefiere elogiar el aprendizaje a base de caídas, la inocencia, los obstáculos como efímeros contratiempos, las cuestas como despegues. Quizá porque para ella lo importante es hacernos pensar que se puede lograr lo que uno se propone, si se deja llevar por la valentía (puedo suena a miedo).

Sin creer en lo imposible, sí procura ver el lado bueno de todo aquello con lo que se enfrenta, su poesía parece el decálogo de su ideal de la existencia, siempre andando hacia delante, enfermando de amor, aceptando efectos adversos y comprendiendo que la duda o la indecisión es un monstruo al que plantar cara. Por esto el baile es sólo la excusa para caerte con cierto arte (64). Por tanto, debemos elegir la acción, vivir al límite entre el cielo y la tierra. La montaña rusa emocional del que no sabe diferenciar las nubes de la montaña, versículo del poema 62, alude a la enseñanza de su abuelo, enseñanza familiar de la que cualquiera podríamos participar, de que la vida es una noria.

Como un niño construye su castillo en el aire para ir madurando antes de convertirse en el arquitecto de su propia vida, construye versos como los grafiteros hacen guerrilla urbana sin dejar de ser pacifistas. Pese al título o precisamente por él, el amor se convierte en un arma, la propia arma (93). Versos los suyos llenos de peros, en ese estadio limítrofe entre el antes y el después, entre lo positivo y lo negativo, como si una balanza indagara en pros y contras que expresan tanto como sugieren entre líneas, que muestra soluciones a problemas eternos, y entre la entrega y la prudencia gana siempre la aventura, en una dinámica que expresa a la perfección la cita de Rayuela tras el último poema, el 99: en una dialéctica de imán y limadura, de ataque y defensa, de pelota y pared.

ALGUNAS CITAS MEMORABLES:

  • Las alabanzas apestan a interés.
  • (En la oscuridad/todos/juegan el papel de ciego).
  • Me he sentido como esas personas que con el cartel de “tira” /empujan / y no consiguen abrir la puerta / sin haberse equivocado antes.
  • El amor puede con todo, me dijo./ ¿Hablas de capacidad o de destrucción?, pensé (87) .
  • si mis deseos fuesen órdenes,/ habría mucha gente manca / que en su día no pararon de tocarme los cojones (29, con esa concordancia ad sensum).
  • no te confundas, / no es inocencia. /No me chupo el dedo, /me lo estoy relamiendo (41).
  • La pena a cuestas./A veces cuesta levantar la sonrisa / y las comisuras parecen cuestas hacia arriba (54, que me recuerda a mi propio poema “Hagamos ejercicios de sonrisas”, como muchos de sus versos a otro mío en el que hablo sobre las “Lecciones de emergencia”).
  • la travesía empieza cuando pones el pie en la casilla de salida (54 también, verso que nos trae a la memoria el tablero manriqueño).
  • la gloria no tiene ningún sentido / si antes no has luchado en trinchera.
  • En el epicentro de nuestro drama, / está la trama bien explicada: /hay algo más detrás de nuestro propio ombligo.
  • No llamar libertad/ a haber aprendido a volar /en una maldita jaula.
  • Si abres tantas veces la puerta, /diciéndome que te vas, /que cambias de planeta /y que yo ya no te hago volar /para luego quedarte, /lo único que consigues es que entre el aire, /que esto se enfríe (83).
  • Enamorarme de ti y decir que me sirvió para algo, / sería como el que pisa una mierda / y se consuela pensando que da suerte (86).
  • igual que el ignorante cree saberlo todo, /el imbécil que tenerlo todo bajo control (91).
  • Y siempre hablaba de naufragios / como si sólo fuese una oportunidad / de aprender a nadar (94, poema en que nos queda la duda de a quién se lo dirige: a una amiga, a su madre, a sí misma, a la poesía, a una amante, al Amor, al arma representada en ese revolver… Precisamente, cuanto más ambigua se vuelve, más de verdad, más literaria y más trascendente resulta su poesía).

PARA SABER MÁS:

POEMA A UNA MADRE, A TODAS LAS MADRES

¿Quién no ha perdido a un ser que le llenaba? Llegados a una edad, todas las historias empiezan a tener menos puntos suspensivos y más epitafios en la memoria.

Con este poema rindo homenaje a una madre concreta y a todas las madres (madres de amigos, de familiares, de desconocidos). A ese ser que aprecia la vida porque dio a luz una nueva, que sabe lo que un hijo necesita antes de que este se rinda y se lo descubra. A esa mujer que es capaz de dar lo que no tiene y recibir lo que no quiere. A tu madre, a mi madre y a todas las madres de todos los países, lenguas y religiones del mundo. Porque ser madre es alentar vida, ¿y qué mejor espíritu de la no violencia?

Madre e hijo de Blommers

¿Lloras porque te ha dejado?

Respira hondo y observa

todo cuanto no ha llevado

para dejároslo aquí.

 

Algún libro, una revista,

las fotos de la familia,

sus cremas quizá, o una sortija

con su historia peculiar,

las notas y las postales

de los viajes escolares

y otros muchísimos más

y, sobre todo, mil palabras,

consejos que no tienen precio,

algún merecido castigo

que os levantó antes de tiempo

y unas infinitas risas

siempre prestas a estallar.

 

Esas son sus carcajadas y

sus grandes palabras tenues,

que acarician vuestras sienes.

Andan sueltas por los lares

familiares y en vuestros oídos

resuenan cual músicas celestiales.

 

Está aquí, ¿no la sientes?

Su pulso alienta tus manos

con caricias que no pesan

y sus ojillos febriles,

aunque la veas demacrada,

suspiran para hacerse oír

en un lugar tan profundo

que se llama corazón.

 

Esta simple despedida

es un mero hasta luego,

cuando hermosos, sin achaques,

sin dudas ni resquemores,

todos nos reencontremos

allá, al final de este paseo:

en el expectante cielo.

 

Está feliz, os sonríe,

con su destino cumplido:

ha forjado una familia

de sencillez ejemplar.

Ya descansa y os vigila

desde el cielo maternal.

LA VISITA AL MAESTRO

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La visita al maestro de Philip Roth es una novela de aprendizaje que se divide en cuatro partes:

  1. El maestro
  2. Nathan Dedalus
  3. Mujer fatal y
  4. Casado con Tolstoi.

En este panegírico literario Nathan Zukerman, el narrador protagonista, novela en un flashback que se retrotrae a 20 años atrás, 1956, lo que fue su admiración hacia un escritor judío del que se convierte en un alter ego. Su maestro, Lonoff, vive retirado en el campo y ha leído alguno de sus borradores.
Nathan aspira a triunfar y se siente agobiado por el desencuentro con su padre, que no entiende cómo ha podido escribir un relato con tintes autobiográficos que deja mal parada a su familia y al pueblo judío.
Durante la lectura encontramos reminiscencias bíblicas (como la historia del Antiguo Testamento de Raquel y Jacob) y literarias que cualquier asiduo lector podrá rastrear.

Ambos debaten sobre un autor, Isaac Babel, fascinado por los judíos que triunfaron, y quien define al “escritor judío como un hombre con el otoño en el corazón y unas gafas sobre la nariz” (se trata de Isaak Bábel, un periodista y dramaturgo soviético ejecutado durante la Purga de Stalin, admirador de Gorki, autor de los Cuentos de Odessa y de Caballería roja). También inventa Philip Roth a un supuesto autor al que llama Félix Abravanel. Hablan de la banda de Oddesa, de varias pelis de gánster, del narrador bidimensional (en vez de redondo) según la teoría de Forster en Aspectos de la novela (algo así como rectilíneos y agónicos de Unamuno), de cómo el ritmo narrativo fluctúa entre la repetición y la variación, etc.

El narrador se siente deslumbrado por el maestro y por la pupila, Amy Bellette, una extranjera refugiada que se enamora de su protector y a quien el primero equipara con Ana Frank. De este modo, le hace vivir una historia en la que se debate entre presentarse a su padre aún vivo o mantenerse oculta para que su mito crezca. Ella se oculta tras este otro nombre en realidad para olvidar. Esa ideación literaria de Nathan le sirve para hacer un nuevo salto al pasado y repasar las escenas que vivieron Otto Frank y su familia en Amsterdam, cuando durante la ocupación nazi  se les obligó a esconderse en “la casa de atrás”.

El maestro es un personaje carente de ilusión, de vida excesivamente ordenada y sobria, un ser “antisugestionable por temperamento”; quien, sin embargo, le aconseja a su joven amigo que no se reprima: “una vida personal desordenada probablemente le será más útil a un escritor como Nathan que pasear por los bosques y asustar a los ciervos. En sus escritos hay turbulencia; debe alimentar esa turbulencia”.

Con quien verdaderamente es exigente el maestro es consigo mismo, y no con los demás. Según su mujer, es una persona compasiva y comprensiva revestida de un aspecto inflexible y al que nada se le escapa en las novelas. Pero, a decir de Nathan, no así en la vida real en la que, aun cuando está presente, parece ausente siempre.

Muy interesante es la carta que recibe Nathan con diez preguntas que reflejan cómo la vocación y el talento deberían ir al unísono con la responsabilidad. Entre otras una que habla del influjo del Shylock de Shakespeare o el Fagin de Dickens en los antisemitas. Pero Nathan se niega a justificarse ante sus mayores y recuerda cómo muchos autores Joyce, Flaubert, Wolfe, fueron condenados por su sociedad. Lo vivido e imaginado durante ese encuentro está detrás de la novela imaginaria de Nathan (la de Amy-Ana) escrita por la pluma de Roth. La noche pasada en casa de su anfitrión, durmiendo en su estudio, le sirve al narrador protagonista para bucear en sus lecturas y husmear en su vida privada. Que el anciano no piense abandonar a su esposa Hope (celosa de la joven Amy Bellete), pese a que  reiteradamente se lo ponga en bandeja para que lo haga, es solo un ingrediente más de la cotidianidad en que transcurre la vida plácida y leal a sus querencias del maestro.

Citas:

  • Trabajamos en la oscuridad-hacemos lo que podemos-damos lo que tenemos. Esta duda es nuestra pasión y nuestra pasión es nuestra tarea. El resto es la locura del arte, cita extraída del cuento de The Middle Years, los años medios, de Henry James (es de recordar el cuento de este autor titulado La lección del maestro, en que un escritor mayor le quita la novia a otro autor más joven que lo admira con el fin de que crezca como artista).
  • No sólo nuestros elevados propósitos, sino también nuestras humildes necesidades y anhelos, hacen de nosotros criaturas dignas de compasión.
  • si no estuvieras a punto de estallar, no necesitarías tener paciencia.
  • Tomó la palabra por primera vez, aunque, por el modesto tono de su discurso, sería más exacto decir que “se ocultó” bajo la palabra.
  • No se excuse, a menos de que tenga la certeza de que no volverá a caer en lo mismo la próxima vez. De lo contrario, hágalo y luego olvídelo. No lo convierta en un drama.
  • Piense en todas las personas indignas que son exaltadas a diario a nuestros ojos: estrellas de cine, políticos, atletas. El hecho de que usted sea un escritor no significa que deba negarse el normal placer humano de sentirse halagado y aplaudido.
  • Yo seguí intentando salir del paso fingiendo que nada desagradable había ocurrido en mi presencia.
  • Cuando se admira a un escritor uno se vuelve curioso. Uno busca su secreto. Las claves de su misterio.
  • “Apreciar a la gente” con frecuencia es sólo otra forma de chantaje.
  • La energía del saludo formaba un desarmante contraste con la suave voluptuosidad de su apariencia.
  • Una frase fragmentaria atribuida a Schumann, sobre una obra de Chopin: ...tan desbordante de ternura, osadía, amor y desdén que no es inapropiado compararla a un poema de Byron.
  • Los niños comprenden que debajo del gran fanfarrón que se revuelca por el sueño y les hace reír puede esconderse una persona que hace llorar a otros.
  • La gente no lee el arte; leen sobre otras personas. Y las juzgan en tanto que tales.
  • Clásicamente, en todas las épocas y todos los países, el artista siempre se ha considerado por encima de los usos y costumbres de la comunidad en la cual vivía. Los grandes artistas, como nos revela la historia, han sido perseguidos duramente una y otra vez por las gentes temerosas y poco instruidas. (…) Al igual que todos los hombres, el artista tiene una responsabilidad ante sus semejantes, ante la sociedad en la que vive y ante la causa de la verdad y la justicia.
  • ¿Qué escala de valores estéticos te impulsa a pensar que lo vulgar es más válido que lo noble, y lo vil más auténtico que lo sublime?
  • La historia de la literatura es en parte la historia de las afrentas infligidas por los novelistas a sus compatriotas, familia y amigos. (…) los escritores no eran escritores, me decía para mis adentros, si no tenían el valor de afrontar la indisolubilidad de ese conflicto y seguir adelante.
  • A veces tengo una extraña manera de mirarme, como si pudiera verme a través de los ojos de otro… atribuido a Ana Frank.

PARA SABER MÁS:

  1. De  cómo Roth se despide de su álter ego literario (aparecido precisamente con esta novela en 1979):  http://projectetraces.uab.cat/tracesbd/lavanguardia/lvg080220c.pdf.
  2. Si quieres leer el cuento de Henry al que aludo:  James: http://www.edu.mec.gub.uy/biblioteca_digital/libros/J/James,%20Henry%20-%20leccion%20maestro.pdf.
  3. Frases célebres del diario de Ana Frank:  http://www.abc.es/cultura/libros/20150805/abci-anna-frank-diez-citas-201508041620.html.
  4. Una página web sobre Ana Frank y el cuarto de atrás con un interesante vídeo (http://www.annefrank.org/en/Subsites/Home/) y la entrada secreta (http://www.annefrank.org/en/Subsites/Home/Enter-the-3D-house/#/house/20/): http://www.annefrank.org/es/Ana-Frank/El-paso-a-la-clandestinidad/Escondidos/.

 

¡NO LLORES, DESPIERTA!

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La llorona de la chilena Marcela Serrano traba la leyenda de la madre que asesinó a sus hijos con la de Ella, una madre a la que a los pocos días de nacer se le dice que su hija ha muerto. Pero también es la historia de una lucha y un reencuentro, y de una determinación férrea en la que el universo femenino se presenta como el único ser por encima de las convenciones contra viento y marea. Y la de un regreso a los orígenes: la ciudad se presenta como un abismo, el pueblo pequeño como una promesa y el campo perdido como una pesadilla a la que luego se vuelve convertido en un refugio, ese es su itinerario de ida y vuelta. La vida es el devenir entre los sueños y las pesadillas que un terapeuta intentará explicar sin acierto a la protagonista. Entre ellos encontramos reminiscencias mitológicas, como la del Toro sobre el que escapa lo mismo que Europa.

Esta novela se estructura en cuatro partes con nombre de mujer, y un epílogo titulado Hoy, todas ellas escritas en los cuatro cuadernos que encontró en el centro penitenciario en el que la protagonista fue ingresada. La primera, Ella, consta de cuatro capítulos y nos relata la historia en primera persona de la narradora (cuyo nombre podría ser el de cualquier otra, dado que su antropónimo  -coincidente con el pronombre personal de tercera femenino- engloba a todas las mujeres), quien parece que se dirige a unos lectores ideales a los que se dirige con respeto (ustedes). Toda la obra es una especie de larga epístola, como la de Lázaro, en que se nos cuenta qué demonios hizo para acabar presa en un hospital psiquiátrico (como una de las treinta locas-presas, frente a las otras internas, las locas-locas) durante seis meses.

Esta mujer que podría ser cualquiera también es única, ya que destaca tanto en su familia como fuera de ella: deja el campo para ir al pueblo y mejorar, estudia secundaria con gran esfuerzo mientras trabaja, es reivindicativa y llega a hacerse popular. La locuaz Ella es la voz de los que no se resignan, heredera del orgullo materno pero no de su silencio, mientras que sus hermanos remiten a la historia reciente de su país (insurgentes que acaban por cruzar fronteras). Pero los hombres, en general, se nos presentan como meros trabajadores (padre, marido) que aceptan la vida tal y como les llega (la excepción sería la de los intelectuales convertidos en guerrilleros). Del hombre que no se queja y que no está a la altura, Ella se desentiende, precisamente por esto perderá a su marido.

Ella, no. Ella no se amilana. Cuando se enamora y conoce el paraíso de mano del filósofo al que llama su príncipe, no pierde tiempo al perderlo en autocompadecerse, ve el lado bueno, no se siente vacía sino llena por haber sido amada, él le ha dejado la reservas de amor necesarias para sobrevivir a otros cielos menos paradisíacos: “sabía que tarde o temprano la vida me mostraría su avaricia, pero confiaba en la reserva esa que el amor me había dejado”. Tampoco se arredra cuando se le dice que su hija ha fallecido mientras no estaban en el hospital y que la niña ha sido incinerada.

La novela representa también la historia de cómo la educación supone un salto de la vida miserable a la vida que se añora y de la que sólo disfrutan por cuna los insultantes ricos. Por eso a la protagonista le gusta pensar que grandes poetas tampoco habían llegado a la universidad y rodearse de mujeres fuertes, personajes que más que secundarios son principales en su vida. Ella primero trabaja en un restaurante donde tiene sus primeros amoríos, después en una especie de mercería, cuya dueña la tiene por nieta postiza, y más tarde en la ONG que funda junto a otras mujeres en ayuda a madres que han perdido sus hijos sospechosamente.

La segunda parte titulada Olivia y compuesta de tres capítulos, comienza con la decisión de Ella de no rendirse e investigar el caso. Para ello cocina pastelitos y cada día acude a venderlos fuera del hospital en donde dio a luz. Es así como conoce a esta alta abogada que da nombre a esta parte, impulsora de la ONG  y quien le recuerda a “su príncipe” porque ambos son la educación en persona. Ella, que aprende de todo su entorno y usa esos conocimientos (tenía un cuñado zapatero), la conoce al arreglarle un tacón que se le ha roto.

A pesar de que sabe que solo hay dos posibilidades: que su hija haya sido dada en adopción o vendida para el tráfico de órganos, Ella no desfallece. Poco después conoce a Jesusa, cuyo hijo es dado por muerto e incinerado en el mismo hospital, mientras Olivia empieza a investigar el historial de este (el número de niños muertos e incinerados en él), y juntas trazan un plan para destapar la trama.

Cuando se percata de lo que ocurre, que trafican con los niños de las mujeres a las que creen “pobres e ignorantes”, nos recuerda a los versos de Miguel Hernández esos que dicen que llegó con tres heridas (amor-muerte-vida): “El corazón me dio tres vueltas. Una por la rabia, otra por el miedo y la tercera por la pena”. Sin embargo, ella no se considera ni tonta ni pobre es “la puntada suelta” que han dejado los delincuentes. A partir de entonces, se dedican a abochornarlos a la entrada de otras maternidades con carteles que avisan a las madres de que roban hijos. Con las mujeres  sobre aviso, comienzan las denuncias. Y cuando uno tiene una causa, nada se le pone por delante.

Preciosa es la cita de William Blake: “¿De quién es ese fatal destino? ¡Creo que es mío! / ¿Por qué mi corazón zozobra? ¿Por qué vacila mi lengua? / Si tres vidas tuviese las tres daría por la causa / y me erguiría con los fantasmas sobre el reñido campo de batalla / ¡Preparaos, preparaos!”

Ella, alegre, agradecida, pacífica, ni se queja ni se resigna, y no se desmorona cuando escucha o lee “hablar en difícil”. Aborrece a las malas lenguas, como esas vecinas que la acusan de asesina. Es carismática, inteligente y empeñosa, por lo que Olivia la enseña y ella aprende cuanto puede (las palabras cultas del diccionario, la geografía de la capital, a hablar en público a base de práctica, a escribir) para hacerla crecer;si bien no quiere aconsejarla sobre vestuario porque no pretende cambiar su identidad. Tanto es así que Olivia llama a Ella “mi Elisa Doolittle”, aquella florista de los barrios bajos ingleses que se convierte en una especie de princesa, en la obra Pigmalión, del irlandés George Bernard Shaw.

Para Olivia uno de los mayores problemas de su continente es que todo él se desvanece entre militares, presos políticos, eliminación de las tribus originarias, guerras contra los insurgentes, huelgas de obreros o mineros y ahora con la desaparición de los recién nacidos. Por otra parte, la vida de estas dos mujeres se ve entrelazada por el azar como si alguien hubiera tejido alrededor de ellas una tela de araña. El príncipe de Ella se fue por razones políticas. Y Olivia reconoce que ella también tuvo su príncipe.

La tercera parte consta de otros tres capítulos y se titula Elvira, enfermera de la madre de Olivia (a la que agradece así el que la pagase los estudios) y que las ayudará en su cometido: mejorar su capacidad para enfrentarse a las entrevistas y presentarse lo mejor posible en la televisión o en la universidad en representación de muchas mujeres. Este nuevo personaje, que en realidad trabaja en un hospital psiquiátrico, será clave en su historia personal. Ella, Olivia y Elvira conforman los tres “pilares de la solidaridad”.

El azar de nuevo la lleva a conocer en un acto a la esposa del Ministro del Interior, momento en que reconoce en una de sus hijas a la hija propia. Su reacción la abocará al encierro. El infierno es una locura sin remisión y gracias a las otras mujeres conseguirá sobrellevar su ingreso, sobre todo a partir de que la nombren encargada de la biblioteca y cineteca del centro.

Entonces se obra el milagro: la niña secuestrada es a su vez secuestrada por unos guerrilleros a los que se la acabarán secuestrando para restituirla a la vida que no fue, a la vida primera, como una alhaja en manos de terceros antes de devolvérsela a quien le pertenecía, dirá Ella. Además se denuncian las detenciones ilegales y las torturas que sufren algunos detenidos. Y se descubre una coincidencia entre el abuelo paterno y la niña desaparecida que, junto a la foto de la casa de sus abuelos maternos, demuestra que hay cosas que no se pueden esconder.

La cuarta parte, también de tres capítulos, se titula Flor, quien acabará siendo una jefa de sedede la ONG  y es la artífice en gran medida de que la gente caiga en la cuenta de lo que ocurre. Que se confunda mudez (tenía un problema en el paladar que la impedía hablar) y sordera provoca que se convierta en una testigo clave de los hechos. No es ignorante porque un cura bueno la enseñó a leer y escribir. Tras la fuga, hay que decidir cómo no ser descubierta y le pedirá ayuda.

El epílogo, Hoy, nos devuelve al terruño, al campo en estado de gracia, cercano al beatus ille, a la vida sencilla del sembrar y ordeñar. Si bien nos preguntamos por la verosimilitud del final y tememos que se cumpla la profecía de la llorona cuando Ella, alocada, salvaje, irresponsable, ya no ve más riesgos que una segunda pérdida. En cualquier caso, la novela nos deja una querencia hacia ese personaje que cortaba cebolla para justificar su llanto.

¡Ojalá existiera el iluminador árbol de las verdades de la infancia de Ella!

Citas:

  • Descubrí que usar las palabras era como coser a ciegas, por eso me enamoré de ellas. Hilos con sonido.
  • Nuestros amores fueron como los misterios del Rosario: gloriosos, gozosos y, cómo no, dolorosos.
  • Si algo distingue al paraíso es que en algún momento deja de serlo, todos somos expulsados de allí, tarde o temprano.
  • Los Sueños debían recordarse para que no quedaran dentro del corazón formando nudos que luego provocarían dolor.
  • Pudor me daba que gastara tiempo en mí y se lo confesé. No es por ti, mujer, es por todas las personas como tú, es por mi país en el que invierto tiempo. Calladamente me pregunté: de haber detenido educación, ¿sería yo como ella?
  • Las mujeres pobres tienen pocas ocasiones de estar con otras conversando y haciendo cosas importantes. La amistad (…) la parecía el resultado natural. Éramos todas solidarias de la misma causa. Olivia pasó a ser el ángel guardián que algún dios bueno nos envió para velar por nosotras. Todas las tardes, camino a casa pensaba en una cosa: la educación. (…) la línea que divide al mundo, que determinaba nuestro pasado y el porvenir.
  • A pesar de las penas, creía que ser mujer era más divertido que ser hombre. Cuando me miró raro, le dije rapidito, como quien no quiere la cosa: nosotros tenemos hijos e ilusiones; los hombres sueñan poco.
  • Quizá la vida es así, dos verdades corriendo juntas como dos cauces paralelos que desembocan en un mismo río.
  • Sin verdad no hay castigo, dijo Olivia. Contesté: quiero que me mientas si eso me ayuda a sobrevivir. Como una potranca herida, daba mis últimos corcoveos. Inútiles. Ella creía en los países y en el futuro. Yo, en las necesidades de los que estamos vivos.
  • Me moría de frío. Las otras no. Por vez primera se me ocurrió que la temperatura del cuerpo estaba conectada con la lucidez mental.
  • Si te mientes cada día y finges indiferencia, llegara un amanecer en que te habrás vuelto indiferente. Prueba a hacerlo con paciencia.
  • Los que se aburren son casi siempre los que no tienen la capacidad de parir algún proyecto, por pequeño que sea, los que no creen en el día de mañana.
  • Construir la vida es más difícil que morir, me dijo Antonio, luego agregó: lo dijo un poeta ruso, no yo.
  • A cada minuto su propio afán.
  • Alimentar y abrigar. Los dos verbos que conjuga instintivamente la madre.

 

UNA TESIS MACRO SOBRE EL MICRORRELATO

AltibajosConocí en el tribunal de oposiciones a Lengua castellana y literatura de este año a una compañera de profesión, Leticia Bustamante Valbuena, que me demostró su valía como filóloga, profesora y persona. Tras saber que su tesis versaba sobre un tema muy interesante para mí, me la descargué a través de Internet y le eché un vistazo.

Aún no la he podido leer completamente, pero es prometedora y, tras unas vacaciones que me han sabido a poco, tengo ganas de hincarle el diente hasta el final, y saborearla y aprender y divertirme y…

En este link la tenéis: UNA APROXIMACIÓN AL MICRORRELATO HISPÁNICO

Un blog que me gusta es: http://xn--microsealesdehumo-lxb.blogspot.com.es/2012/11/microrrelatos-visuales.html, del que tomo las imágenes, verdaderos microrrelatos visuales de David Moreno Sanz, también conocido en la blogosfera según él mismo dice, como El indio o No Comments:

Sopa de letras

 

 

 

 

CITAS VARIAS (DE RECORTES DE PERIÓDICOS, DE CALENDARIOS Y LITERARIAS):

Las citas, cuando quedan esculpidas en nuestra memoria, nos sugieren pensamientos originales; además, despiertan en nosotros el deseo de leer a los autores de los cuales han sido tomadas. (Winston Churchill)

  1. El Escarabajo de Manuel Mújica Láinez:
    • Nada sobrepasa en angustia a un dios asustado.
    • Los dioses hemos fatigado al mundo, que sin embargo tenía hambre de dioses.
  2. José Emilio Pacheco(visita en http://amediavoz.com/pacheco.htm una breve antología de sus poemas):
    • Enseguida pensé que Dios es dos: / La luna y el sol, la tierra y el mar, el aire y el fuego.O es dos en uno; la lluvia / la planta, el relámpago / el trueno. //(…) / ¿Dios es el bien porque regala la lluvia? / ¿Dios es el mal por ser la piedra que mata? / ¿Dios es el agua que cuando falta aniquila /y cuando crece nos arrastra y ahoga?
    • A la parte de mí que me da miedo / la llamaré Demonio. / ¿O es el doble de Dios, su inmensa sombra? / Porque sin el dolor y sin el mal / no existirían  el bien ni el placer, / del mismo modo que para la luz / son necesarias las tinieblas.
    • Contraelegía: Mi único tema es lo que ya no está / Y mi obsesión se llama lo perdido / Mi punzante estribillo es nunca más / Y sin embargo amo este cambio perpetuo / este variar segundo tras segundo / porque sin él lo que llamamos vida / sería de piedra.
    • La gota es un modelo de concisión: / todo el universo / encerrado en un punto de agua.No tomes muy en serio / lo que te dice la memoria.
    • Del poema Presencias: ¿Qué va a quedar de mí cuando me muera / sino esta llave ilesa de agonía,/ estas pocas palabras con que el día, / dejó cenizas de su sombra fiera?
    • Un marine: Quiso apagar incendios con el fuego. /Murió en la selva de Vietnam / y en vano.
      1. Richard Whately: Enseñar a quien no tiene curiosidad por aprender de sembrar un campo sin ararlo.
      2. Derek Curtis: Si cree usted que la educación es cara, pruebe con la ignorancia.
      3. Otras citas sobre la educación puedes encontrar en: http://www.muyinteresante.es/cultura/arte-cultura/articulo/ocho-frases-sobre-educacion
      4. Observaciones sobre el plano-secuencia. Pier Paolo Pasolini:

      Es decir, el hombre se expresa sobre todo con su acción —no entendida en una mera acepción pragmática—, porque es con esa acción que modifica la realidad e incide en el espíritu. Pero esta acción suya carece de unidad, o sea, de sentido, hasta que no está acabada. Mientras Lenin vivía, el lenguaje de su acción era posible y, por lo tanto, modificable por eventuales acciones futuras. En suma, mientras tiene futuro, es decir una incógnita, un hombre no termina de expresarse. Puede haber un hombre honesto que, a los sesenta años comete un delito: dicha acción modifica todas sus acciones pasadas, y él se presenta entonces como alguien distinto de lo que siempre ha sido. Hasta que yo no esté muerto, nadie podrá dar un sentido a mi acción que, en cuanto momento lingüístico, es difícil de descifrar.

      Por lo tanto es absolutamente necesario morir, porque, mientras estamos vivos, carecemos de sentido, y el lenguaje de nuestra vida (con el que nos expresamos, y al que atribuimos la máxima importancia) es intraducible: un caos de posibilidades, una búsqueda de relaciones y de significados sin solución de continuidad. La muerte efectúa un montaje fulmíneo de nuestra vida: o sea, elige sus momentos de veras significativos (ya no modificables por otros posibles momentos contrarios o incoherentes) y los pone en sucesión, convirtiendo nuestro presente, infinito, inestable e incierto, y por lo tanto lingüísticamente no descriptible, en un pasado claro, estable, cierto y que, así, deja describir lingüísticamente (en el ámbito de la citada semiología general). Sólo gracias a la muerte, nuestra vida nos sirve para expresarnos.

  1. Ibsen: Ni felicitaciones ni amenazas distraen al hombre que sabe lo que quiere.
  2. Aforismo Keniata: Trata bien al mundo, pues no te pertenece, lo tienes otorgado en préstamo por tus hijos.
  3. Consejos a los jóvenes escritores de Charles Baudelaire: El odio es un licor precioso, un veneno más dulce que el de los Borgia, porque está hecho con nuestra sangre, con nuestra salud, con nuestros sueños y con los dos tercios de nuestro amor. ¡Es necesario ser avaros con él!
  4. Reinhold Niebuhr: Señor, concédeme serenidad para aceptar lo que no puedo cambiar, valor para cambiar lo que sí puedo y sabiduría para reconocer la diferencia.
  5. Nietzsche: El hombre solitario sufre tantas amenazas y vive con tantos miedos en este mundo que no tenido más remedio que inventar la risa.
  6. Jules Renard: Cuanto más se lee, menos se imita.
  7. Freud: Te dices a ti mismo: ¡Mira, aquí está el mundo que aparenta ser tan peligroso! Pero no es nada más que un juego de niños. Merece la pena hacer chistes sobre esta amenaza.
  8. Octavio Paz: Todas las culturas son cultura, todos los hombres son el hombre.
  9. Mentiras y disparates: A la luz del farol apagado /un mudo leía, /un sordo escuchaba, / un ciego miraba/ y a un calvo que había / los pelos de punta se le ponían.
  10. Décima de Francisco Gregorio de Salas referida a la veleta de una iglesia de San Miguel en cuya pala había una efigie del Santo sobre una figura del diablo al que amenazaba con una espada: Todos podemos creer /de donde los aires vienen,/ pues los dos que lo previenen/ muy bien lo pueden saber./ Sólo podrá suceder/ que el diablo mienta insensato; / pero el santo poco grato/ dirá, al ver su falsedad:/ Pícaro, di la verdad,/ mira que si no te mato.
  11. Denis Diderot: Dos cualidades esenciales en un artista: la moral y la perspectiva.
  12. Jean Jacques Rousseau: Si quitáis de nuestro corazón el amor de lo bello, nos quitáis todo el encanto de vivir.
  13. Séneca: Sólo venciéndote vencerás.
  14. Lao-Tse: El sabio disfruta de lo que tiene. El necio quiere más.
  15. Lao-Tse: Una espada que se afila sin cesar no conservará mucho tiempo su filo. Retirarse una vez realizada la obra: he ahí el tao del cielo.
  16. Cicerón: Solamente pueden unirnos los buenos sentimientos; el interés nunca ha formado amistades estables.
  17. Nietzsche: Donde empieza el Estado termina el hombre.
  1. Sai Baba: El deseo es una hoguera que arde con más fuerza cuando es alentado. Un deseo conduce a diez más y el hombre se agota tratando de satisfacer las exigencias de esa cadena de deseos.
  2. Edmund Burke: El mayor error lo comete quien no hace nada porque sólo podría hacer un poco.
  3. Martin Luther King: No me preocupa el grito de los violentos, de los corruptos, de los deshonestos, de los sin ética… Lo que más me preocupa es el silencio de los buenos.
  4. Montesquieu: Corriendo tras el placer no se alcanza otra cosa que el dolor.
  1. Telleirand: Dios nos ha dado el divino don de la palabra para poder ocultar nuestros pensamientos.
  2. Carlos Salomón: El hombre, en silencio, escucha/ el ruido de la guadaña. En La sed, Adonáis, 1951
    • De esta misma obra: La muerte va tras del hombre. / En su soledad le alcanza.
    • En el artículo de Elda Lavín titulado «Carlos Salomón: razones para una elección»: Vivir sin poesía -sin, en boca de Diego, “este puñado de autoprofecías”-  es la forma más  desamparada de la renuncia.
  1. Antonio Porchia: Nadie te ha dado nada por nada si nadie te ha dado el corazón, porque sólo el corazón se da por nada.
  2. Francis Bacon: Nos estimula tanto la conciencia de vida, cuanto la de muerte; lo mismo que la del azar que decide entre ambas.
  3. En la obra El hombre de los 40 escudos de Voltaire, aparece este dicho popular: Los frailes son los hombres que se reúnen sin conocerse, viven sin quererse y mueren sin llorarse.
    • En esta misma obra y en la línea de considerarlos desertores de la sociedad: Los frailes son parricidas que aniquilan a toda una posteridad.
    • También se les considera antipatrióticos, antihumanos, aburridos, inútiles con su reclusión -equiparable a una muerte en vida- y su vida contra natura y a costa de sus compatriotas a los que usurpa su riqueza: Aquel estado o situación del que puede decirse que si lo adoptase todo el mundo se acabaría la humanidad, debe condenarse, Y quien lo adopte causa a la especie que pertenece el mayor mal que puede hacerle.
    • También: En todo pleito, en toda contienda, en toda disputa, distingamos al agresor del agraviado y el opresor del oprimido. La guerra ofensiva es infame pero la defensiva es justa.
    • Y sigue: Es preciso escarmentar al delincuente, pero más que la horca le intimidan el trabajo forzado y la vergüenza duradera. (…) una buscado para nada sirve, y (…) las penas han de servir.

LIBRERÍA ANTUÑANO

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Hola a todos:

Dos de mis hijitos literarios, ¡qué cursi me ha quedado!, jeje, están desde hace poco en la original librería Antuñano de Santander (ya antes estuvieron en Gil y Estudio). Vende también por Internet: http://masquelibrosantunano.com/. Aunque compruebo que solo aparece Versatilidad de la emoción y no Ars adivinatoriaTrizas y trazos, que también dejé en depósito.

Si no conocéis esta librería de viejo y de nuevo, con sabor auténtico y un rinconcito para charlar, leer y tomar infusiones raras, os aconsejo que paséis por ella, echéis un vistazo y os encandiléis con sus libros e, incluso, con los míos. Hoy toca un poco de publicidad.

 

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