POEMAS CASI INÉDITOS

Con motivo del X aniversario de la Escuela Europea de Consumidores de Cantabria, y dentro de la exposición “Consumo responsable para un Europa solidaria” que aunaba poesía y fotografía, se pudo leer el siguiente poema mío, a favor de un “consumo sostenible” y por la responsabilidad ética de los propios consumidores:

Vivimos gasterópodos, arrastrando nuestros

vientres por el lodo, con las casas a cuestas

y el ánimo al borde del abismo,

pozo de consunción, carcoma y gomia.

 

Vivimos en fielatos perpetuos,

traicionando la fe en nosotros mismos,

pirobolistas sin riesgos que delegan

salud y seguridad en otras manos

poderosas y públicas.

 

Informados, educados, incluso

organizados, por rectores económicos

y privados. ¡Hagamos flux y arda Bayona!

 

En esta vorágine frenópata y sangría

-oneroso derroche, voracidad tarasca,

torbellino mezquino, demediada vida

entre el exterior y la puerta de clausura

y gangas-, atesora el Tesoro y articula

la Constitución los pasos gatuneros…

 

Disipa y supura la sutura. Compraventa

baldía. Enseñanza continua de derechos.

¿Qué intransigencia de deberes derrochados!

 

Lunáticos del sueldo, asalariados del tiempo

a destajo, para adquirir un ocio diferido a costa de

vender el alma al diablo de los afanes diarios

como quien compra el periódico, permanecemos

tranquilos: papá Estado vela por nosotros…

 

La Cartera, sesudos concejales, diputados y ministros

plenipotenciarios nos dispensan el amor de un Gran

Hermano. ¡Pero el primer deber de un ser humano

es dejarse enseñar e intentar aprender lo enseñado!

Aquí tienes unos cuantos ejemplos de varios poemarios inéditos. Los títulos de éstos -aunque innecesarios en sí mismos- creo que te pueden orientar en su lectura. Y, en cualquier caso, estos mis poemas, hijos agradecidos, no desean abominar del conjunto que los vio nacer por mucho que se hayan independizado ahora de la casa de sus padres:

  1. Diccionario íntimo
  2. Planearán surfistas sobre tus espaldas
  3. Se preguntó al alba una pregunta
  4. Examen de conciencia
  5. Alfabeto infantil (pendientes)
  6. Cimientos para un nuevo milenio
  7. De los dioses paganos y los amores bárbaros (pendientes)
  8. La escala de Jacob
  9. Teje-manejes

 

De Diccionario íntimo, mi primer poemario, estructurado alfabéticamente en función de las emociones, he escogido los siguientes:

EVOCACIÓN INFANTIL

Trota, trota, trota, caballo veloz.

Caballito lindo, desliza tus crines, relincha,

llamea tu cabello airado al viento poniente.

No desistas, sigue; tus pezuñas duelen,

arañan, escarban, el sórdido suelo

del solar que ruedas y no se aclimatan

a la eterna ansia, ágil, voladora,

que te adelanta. No pares. ¡Descuida!

El chiquillo en silencio sutil galopea,

aunque sólo en sueños, sobre las laderas

de tus lomos negros…¡Balancín de leña!

Si el temor terrestre de la tierra quieta

no se estremece ni voltea niebla,

insiste, chiquillo, astillas chirríen,

pertinaz jinete, que brote la savia

de carne de roble, la sangre de ébano.

Pequeño potrenco, amigo potrillo,

sufre su camino. Sigue, sigue, sigue.

LUCRO

Crecerás entre máster y opiniones,

sorteando zancadillas hostigado,

crecerás entre el paro y los sueños

de burgués con casita y algún perro.

Crecerás para el prójimo, muchacho,

cuando el trabajo llame a manos llenas

a tu puerta y abras los bolsillos, la cartera,

y el corazón apenas. Crecerás, hijo,

cuando tu prestigiosa boca sepa

adueñarse del alivio precario de los otros,

mientras medras, medras, medras…

 

MEMORIA                                                                 

Fui educando la memoria

para olvidar lo doliente.

Seleccioné el pasado

e hipotequé el presente.

Puse precio al futuro

a fuerza de ocultarme

de los hechos.

Si un día llegar a olvidar

mi amnesia,

moriría.

PRETÉRITO

Qué sutil complacencia

en aquel atardecer de risas y farándulas.

Qué sutil complacencia

en tu sonrisa clara como lluvia de otoño

y en tus besos mordiendo mis palabras

para sellar cada una de sus quejas livianas.

Apacigua mi ánimo

el pensar en pretérito.

Mi segundo poemario fue fruto de una pérdida (Román López-Tamés, quien fuera profesor mío), porque, como dice Bernardo Atxaga, en la infancia, todos los argumentos suelen ser ‘ad hominem’. Primero lo llamé Ofrenda, más tarde –modificado gracias al poso del tiempo y el afán de “restauración”- lo titulé Planearán surfistas sobre tus espaldas:

¿Siempre he de llegar tarde a las querencias!

Releo ahora póstumos consejos, sospechas, sufrimientos.

Intuyo mi ignorancia y tu dolor oculto e insondable.

Quisiera ser, serena, tu voz sin deprimirme.

Quisiera ser activa y febril como tú eras.

Quisiera ser lo que no fui, lo que no soy,

lo que tú ligeramente entreviste que yo era.

Quisiera ser la estrella, la niña, la pupila

que ya nunca seré porque me faltas.

 

He sembrado de ruidos el silencio;

tu santuario, de teléfono. La ignorancia

fue el pasaporte de mi atrevimiento.

El cariño, la franquicia que habrás de perdonarme.

Seguiste cada minuto ocultándotenos

en la infortunada ceguera de los hados.

Ocultaste tu sufrimiento en la distancia,

¿quisiste quizá salvaguardarnos? ¡Tu dolor propio!

Decidiste anegarlo, doblegarlo.

Te fuiste capitán en nave a la deriva y, solitario,

nos bendijiste, asustados tripulantes,

para que no te llorásemos temprano.

Enclaustrado en tu acristalada pecera multicolor,

amasabas recuerdos (de todos extraías su veta diamantina),

y de ese mundo ancho y ajeno te apropiabas al pensarlo.

Al final, no quisiste prodigarte. ¡Ese amor ajeno…!

¿Qué sicario te arrebató toda esperanza?

¿Por qué el cansancio hundió en ti su espada?

Perdóname el hiriente ring-ring de mis llamadas.

¡Gracias!

Te compartí un año de quince años atrás,

tan sólo un año de hace nada menos media vida.

Gracias a ti y a mí fui horneándome

con el ardor diario de la ofrenda.

Tu testimonio, tu hallazgo, tu recuerdo,

mil pugnas, mil esfuerzos…, mis dilemas

se fueron quebrando como el barro,

fueron palideciendo como un mal sueño

olvidado al despertar, fueron recobrando

aquella Edad de Oro de la infancia

que disfruté a bandazos.

Y volví a creer en conjeturas,

en el hombre, en mí misma, no sé en qué.

Nunca alzaste la voz y, sin embargo, tu palabra alada

se elevaba como un susurro inspirado y enigmático

de eterna sabiduría sin fronteras, esas limitaciones

que nunca escudaste en tu decir. Extendías la mano

franca en tu mirada, el corazón abierto sangrando solidario

por cada una de nuestras pequeñas llagas. Tendías el pecho

amigo como un refugio al que asirnos en las noches

desapacibles de la vida. Indomable rompedor de convenciones,

sutil para intuir miradas de quimera, inquebrantable derrochador

de humanidad, jamás blandiste la ofensa arrojadiza ni la ceguera

obtusa de un prejuicio. Pero, con arrestos de toro, el vocablo

preciso y digno esgrimiste, volátil dardo, dirigido a la diana

segura del acierto longevo. Desde la distancia, usurpé el pedestal

de los modelos para ensalzarte mito y adorarte desde la altura chiquita

en que te veo: sencillo, tranquilo, soberbio en tu bondad y en tu celo…,

aquel ardor del magisterio, del sudoroso mester de escolanías.

La mar se ha serenado. A lo lejos el Palacio se viste

de púrpura. Mientras, los pescadores van arrancando

a sus aguas, que sangran terracota, tu sangre, tus cenizas.

Playa de los Peligros. Mediodía. Los pececillos

se agolpan, se esconden bajo tu tórax y tus brazos,

les circundas, les custodias, se saben resguardados.

Mientras tú, caparazón que picotean, sientes cómo

se clavan los anzuelos, las ganzúas del agua. Sientes…

esa apisonadora de los años. Una gaviota curiosa vuela bajo.

Un perro chapotea sin rumbo fijo. La espanta.

La vida sigue casi igual que si estuvieras. Y el agua

hace remolinos en los que juguetean los niños.

Tus niños… Éste -se quejan- no ha sido un buen día

de pesca. Y tú, imperceptiblemente, sonríes

a todas las criaturas que te están dando las gracias.

El poema que sigue pertenece a Álbum de fotos, que se dividía en dos partes, una llamada Estampas y la otra Adivinanzas (algunos eran descendientes directos de un poemario que escribí para niños con el título de Alfabeto infantil): 

POZO HABITADO

Aquí yazgo, aquí despierto.

Buceo entre aguas siniestras

con un estertor de oscuridad

en la garganta. Hablo. Mi voz

es líquida, nadie apenas la escucha.

Los sueños, que no saben nadar,

suben y bajan en las dos estaciones

de un caldero. Tampoco hay olas

que mezcan este hastío. Desconoce

el arrullo de los mares la soledad

confinada de habitante de un pozo.

A Se levantó al alba una pregunta perteneció en su día el siguiente (en la actualidad publicado en Ars adivinatoria):

Tú fuiste una promesa

una noche lejana de verano.

Me cogiste la mano

y yo te entregué mi vientre entero

para que lo cubrieras

con un olor a brisas y a mareas.

Aquella noche pasó.

Volviste a ella… En mí te quedas.

A Examen de conciencia –que junto a Amotinado amor componían una unidad bajo el subtítulo de Vademécum de sentimientos políticamente incorrectos– pertenece:

PRINCIPIOS

No acepto los decálogos

de los viejos aurigas,

rancios cual la mojama

que esconde bacalaos.

Ni acepto indiferencias,

en vajillas de plata,

que dan gato por liebre

al ser sin paladar.

Ni acepto bendiciones

si llevan uniformes,

cinchas que atan al potro

que en todos se desboca.

Ni acepto por disculpas

la mueca de los rostros,

sonrisas sin destellos

que el desprecio blasona.

Quiero la puerta abierta,

las risas en los labios,

la franqueza en los ojos,

el perdón en las manos.

Y obrar cual si no hubiera

tormentas ni mazmorras,

llantos, castigos, penas,

falsas imposiciones.

Mi vínculo es mi ley :

familia, amor, salud,

y siempre hacer el bien

a mi prójimo próximo.

Mi religión, cadena,

en sucesivos otros

a todos se avecina

si otros tú se doblegan.

Algunos poemas de Cimientos para un nuevo milenio son:

                                   …donde un beso parece un forajido

                                                                                L. G. Montero

AMOR OKUPA

Telarañas, escombros,

pláticas, citaciones,

citas a ciegas, sordo-

mudas ilusiones.

Boca arriba, de bruces,

de espaldas, boca abajo,

decúbito supino,

prono o lateral,

o tal vez de puntillas,

¡qué más da!

Cual madame o pupila,

kamasutra de nadie.

 

                                               Besas como si fueras a comerme

                                                                    (Blas de Otero)

 GUARIDA ANIMAL

Ojos de duna me despiertan. Rendijas de preguntas se afianzan

entre la arenisca de miles de mirada. Tantas como granos

incontables, brozas que me rozan, rozan con su piel de páramo

arisco y dócil, frío y cálido, nocturno y claro, ambivalente.

Alimañas de afilados dientes buscan dilapidar

sus dentelladas posadas en mi piel cual si fueran besos.

Me escondo en ese bosque de inciertas

pretensiones y cada árbol se erige en esperanza.

Cada mata en certeza de que la realidad a ras

de suelo vive y se enmaraña. Y tú y yo buscamos

el hormiguero, el nido, el habitáculo, en que poder

gozar de una tregua, un respiro, el descanso.

Hay sequía y un cazador febril antorcha en mano,

disemina fogatas y cercos. Nos ahogamos en este

irreductible hogar que nos robaron. El asma es un

incendio incontrolado. Nos van talando sueños.

    

                                                         A veces el amor tiene caricias frías,

                                                                         como navaja de barbero.

                                                                                    Antonio Carvajal

 JAULA

Diez barrotes tengo, tus diez dedos.

De atrio a tu mirada, tus pestañas.

Enlazamos las manos y enclaustramos

en lujuriosa celda nuestras ganas.

Somos dos fieras que se sienten

en el séptimo cielo enmarañados.

A lengüetazos lamemos las heridas que,

como carnívoros seres, nos infligimos.

Y Fénix de placer, vueltos al sepulcro

y a la cuna, amamantamos

con nuestros propios pechos

la cárcel que cobija nuestros miedos.

Enredarse en la libertad extramuros es golosa

trampa inconformista. Prefiero extremaunciarte

cada noche a dentelladas de amor, para que

permanezcas con el día en mi guarida.

El alba sólo enjaula despedidas

y yo deseo la alquimia, las alhajas

cutáneas y voraces, los besos de quijadas,

las caricias de garras, la cópula salvaje.

De unos pliegos que me editaron en la colección Son de sirenas titulados La escala de Jacob (y que inicialmente se iban a haber titulado de forma algo más prosaica tal vez pero más clara: Numerología), vayan estos como muestra:

TRICICLO

Gira el reloj de tu mirada y sus agujas,

tus párpados, un guiño, un lapso agitan:

Recobran el pasado inminente que te acecha.

DÉCIMO (DE LOTERÍA) O LA SUERTE DEL JUGADOR

En mi escala de valores

Hay bemoles que me angustian y rezuman,

sostenidos que me incitan

Y becuadros del desánimo,

Calderones perdurables y en suspenso

Y puntillos insistentes,

vivaces apasionatos

Y pianísimos lentísimos de las despedidas,

Claves que no dan en la clave

Y notas que desafinan. Pero suenan.

NIÑA BONITA

La perfección de tus rasgos no me esconde

La escasa edad de tus juegos prometedores.

A tu edad yo, también,

Pintaba las estrellas de carmín;

De betún, los ojales de mis sueños.

A tu edad, mis ojos no eran ojos

Sino puertas hacia cualquier lugar

Siempre hermoso-jugoso y distinto.

Mis labios tampoco eran dos labios

Sino el puerto en que atracar los miedos.

A tu edad, cada desembarco

Se hacía al abrigaño

De un futuro posible, Y tus abuelos

Me abrían los ojos perdedores

Con caricias semejantes a las hoy yo te dedico.

De uno de mis últimos poemarios, que titulé Teje-manejes:

                                         Una poesía es una erección; una novela, un parto

                                                                                   Umberto Saba

       Si callas lo que callas, te calumnias; si dices lo que piensas, te falseas

                                                                                   Luis Rosales

OFICIO DE POETA

No tengo el verbo largo y novelesco,

sólo en el coito del  poema busco orgasmo,

y apenas un folleto de mano

se despliega curioso entre mis dedos

 para dar con injusticia razón de mi existencia.

Un verso es huella que lamen las olas en la playa,

¡puro hallazgo! Y dejo mi vida novelada apenas

en la ardua arquitectura de una estrofa.

                                                Para I. Bezanilla

CONSTELACIONES

Todo en el mundo es pura referencia:

las armonías venenosas, los deseos heredados,

la vida hipotecada.

Todo en el mundo es raíz y copa al cuadrado,

gemelo de sí mismo,

en sí mismo enquistado.

Todo en el mundo es aguardiente barato

y Second Life de lujo

y desdeñados anhelos.

Todo en el mundo es agridulce llanto

que va a dar en el mar de las sonrisas:

Una risa, un sargazo.

Todo el mundo intenta echar el lazo

a la inaudita compañía que le haga ser

estrella en su falso escenario.

Todo el mundo busca el espolón de proa

de la embarcación de su esqueleto

con que afrontar las tempestades.

Muchos confunden babor con estribor,

la eslora con la manga,

pero se dejan arrastrar viento en popa.

Muchos hacen agua sin estancos

compartimentos que alivien su nostalgia

y arrían sus banderas desoladas.

Muchos pertrechan su almadía

de navío, y esperan que su tiempo

de galeote ceda pronto.

Muchos ven por la amura deslizarse

los cabos de sus sueños

terratenientes.

Algunos avistan desde alta mar

la tierra pródiga

que les convertirá en seres de provecho.

Algunos tiran por la borda

la arboladura de sus aspiraciones y,

submarinos, ponen rumbo al sur.

Yo… me siento en una balsa a la deriva,

anclada en mar de nadie

bien lejos de la orilla.

 

De Estados elementales, selecciono:

CORO ELEMENTAL

Tierra de promisión,

fuego purificador,

aire refrescante,

aguas venideras,

dulce Absalón …

 

romped mis cadenas,

abrigad mis sueños,

aligerad mis débitos,

concertad una cita

que os deje contentos.

 

Una cita pétrea,

manuscrita y bella,

sublime y sincera,

que mane y proteja

que cobije y llueva.

 

Libre como el aire.

Como el fuego, cálida.

Como el agua débil.

Fértil como el suelo.

Imperecedera

9 comentarios

  1. marzo 15, 2012 a 8:41 pm

    Giving is better than receiving because giving starts the receiving process. Jim Rohn

    • marzo 16, 2012 a 6:33 pm

      Me avisa el ordenador (Akismet)de que este mensaje es Spam. Es posible, pero me arriesgo y lo desmarco porque me parece una hermosa cita y quiero recogerla. Que conste en acta que comparto lo que opina Jim Rohn, dar y recibir es un intercambio que parte de la conexión establecida entre quien da y quien recibe, un feedback que sienta las bases para “recibir”… aunque sea la propia satisfacción que lo bien hecho comporta en uno mismo. Dar trae buenas vibraciones, y quien es amable ya se sabe que se hace amar, la etimología no miente.

  2. Shawn Crafts said,

    octubre 19, 2011 a 2:43 am

    Muy buen artículo, muy concisa. Ahora a trabajar

    • octubre 19, 2011 a 3:28 pm

      Gracias. Seguiremos trabajando mientras se pueda quienes podemos, la mejor manera para enfrentarse a esta crisis que amenaza con dar un vuelco inimaginable a la sociedad…

  3. Micah Skay said,

    septiembre 18, 2011 a 3:41 pm

    La mentalidad del ganador se refleja en sus obras , asi sea la mas pequeña , las opiniones son geniales pero siempre debemos de ver el lado practico no crees?

    • septiembre 19, 2011 a 7:23 pm

      ¿Mentalidad del ganador? Quien no arriesga no gana, dice el refrán. Pero, a veces, simplemente uno se quiere expresar. Y el que uno opine no está reñido con el sentido práctico en la vida. Desde luego los actos nos acaban definiendo, pero la opinión también los forja, se arrima a unos y se segrega de otros.
      Saludos

  4. Nuria said,

    abril 9, 2010 a 11:43 pm

    Es una pena que estén inéditos o casi. No me dedico a la crítica, pero creo que tienen fuerza y hondura, que llegan…
    Me llenan de musicalidad. Gracias por compartirlos

  5. Las chicas de oro said,

    febrero 10, 2010 a 4:04 pm

    Nos gustan mucho, mucho, mucho. Pero… ¿no tienes miedo de que te los “fusilen”?

    • febrero 11, 2010 a 4:50 pm

      Bueno, es un riesgo que pienso correr. El mundo no se ha hecho de cobardes y esta es mi forma de arriesgarme (ésta y la de autoeditarme). De todas formas, lo fundamental para mí es comunicarme, que me lean, y que alguien conecte conmigo (p. ej., vosotras). Gracias por vuestra benevolencia y espero no defraudaros si volvéis.


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